Como todo en la vida, cuando pasas mucho tiempo viajando y conociendo gente de aquí y de allá, compartes muchas anécdotas en los hoteles. Por ejemplo, en hoteles de Madrid, Mallorca, Barcelona o Bilbao se cuentan unas anécdotas de lo más graciosas sobre clientes que han pasado por allí: alguno que se quedan fuera de su habitación porque confunde la puerta del baño pensando que se trata de la salida y no les queda más remedio que ir desnudos hasta recepción. Otra un poco más dramática es cuando por una discusión se queda uno de la pareja fuera sin nada de ropa, menuda vergüenza. Otras más alegres, en despedidas de soltero donde se han podido avistar clientes corriendo desnudos a lo largo del bar como pasó en un hotel de Barcelona.

Siguiendo con el tema, una anécdota de lo más extraña pasó en un hotel de 5 estrellas de Madrid, cuyo nombre no pienso decir: una pareja en paños menores amaneció a grito pelado por el pasillo. Cuando el personal del hotel trató de calmarles, ocurrió precisamente lo contrario: arrojaron el colchón por la ventana de un séptimo piso.

Estas y muchas más anécdotas me las cuenta en propio personal de hotel, aunque también hay veces que me las encuentro mientras leo los comentarios que los clientes ponen en internet en páginas de opiniones como esta: es.anecu.com