Voy a comentar
una noticia que apareció en una revista de caza Española,
donde ante un anteproyecto de ley de caza promovido por el gobierno,
la federación Andaluza de caza ha interpuesto un rechazo y oposición
a su aprobación, avalada por las firmas de más de 200,000
cazadores federados solo en esas provincias, además de que a
cambio propone y presenta un proyecto de ley de caza ante el parlamento
mediante iniciativa popular.
El proyecto
de ley de caza promovido por el gobierno no toma en cuenta la caza como
deporte, limita el ejercicio de la caza, concibe la caza como una concesión
excepcional, regula los cotos deportivos del mismo modo que los particulares
y hace subsidiarios a los titulares de los cotos de infracciones cometidas
en sus terrenos.
Regresemos
a nuestro país. Cuando la Dra. Julia Carabias promovió
la Ley General de Vida Silvestre, donde aparecieron las UMAS y desaparecieron
los permisos de caza para los terrenos libres, hubo algunas voces que
protestaron, pero no hubo forma de evitar que esta ley se impusiera.
Cuando apareció el proyecto de la nueva Ley de Armas, hubo algunas
voces que protestaron, pero hasta el momento no ha pasado nada. Y van
a seguir saliendo leyes y reglamentos donde van a coartar la libertad
que tenemos los cazadores de ejercer nuestro deporte, pero no vamos
a poder hacer nada, por que no tenemos representación.
Todos sabemos
que los cazadores somos muchos, pero no sabemos cuantos somos realmente.
Estamos federados unos cuantos y a la hora de que cualquiera de las
federaciones que tenemos quiere ejercer alguna acción que nos
proteja de las nuevas leyes, pues no tienen representación más
que de los pocos que estamos apuntados en ellas.
La acción
gubernamental de promover la Licencia de Caza Deportiva nos provocó
un gasto y molestias para conseguirla, sobre todo a los de provincia,
además de que fuimos muy pocos los que la sacamos; otra vez volvemos
a lo mismo, no sabemos cuantos somos.
Los clubes
de cazadores pueden tener inscritos a muchos, pero solo pagan la cuota
de la federación de unos cuantos o de ninguno; entonces esos
clubes pueden tener muchísimos socios inscritos y a veces ninguno
federado. La representación que tienen es nula.
En la pasada
legislatura federal tuvimos a nuestro amigo Meme Garza como diputado,
y el promovió, con el apoyo económico de algunos cazadores
(muy pocos), un proyecto de ley de armas para deportistas, distinta
de la ley general de armas, sin embargo esta empantanada por que no
tenemos representación.
El día
que todos los cazadores estemos unidos y federados, los grandes y los
pequeños, tendremos una fuerza de oposición ante cualquier
"nueva gran idea" de las secretarias que rigen o intervienen
en nuestro deporte. Ese día podríamos dictar los lineamientos
de nuestro deporte, podríamos proponer calendarios, cuotas, reglamentos,
y hasta sanciones para los infractores; también podríamos
vigilar que el dinero de cuotas, permisos, licencias y aprovechamientos
se aplicara en beneficio de la fauna silvestre.
En fin
podríamos hacer muchas cosas, sin embargo no hacemos casi nada.
Marcelino
Balboa Guerra
mbalboa@cablenext.com.mx