El segundo de San Pedro Ranch

Y se llegó la hora del segundo animal que me habían dejado cazar en este bonito rancho llamado San Pedro. Esperé que pasara Navidad y los festejos de Año Nuevo, la temporada por fechas terminaba en este año 2002-2003 en enero 19, siempre escogen un domingo para que termine. Otra vez me fui desde el jueves, salí de mi trabajo a las 6:30 p.m. y como ya me había preparado desde un día antes con todo lo necesario y pedido permiso correspondiente (en mi casa por supuesto) como debe de ser, vine tomando la carretera a Laredo a  las 7:00 p.m. mas o menos en lo que llenaba tanque y compraba las ultimas cosas para ya no parar hasta Laredo. El grupo ya estaba en el rancho desde e jueves en la mañana, ya que todos viven en Nuevo Laredo y Laredo, Texas, así que les hable por teléfono ese mismo dia como a las 12:00 del mediodía y me avisaron que ya habían cazado uno Santos el dueño del rancho y otro su hermano Ramón, porque se fueron desde las 5:00 a.m. y llegaron directo a sus parapetos, así que ya me urgía por irme.

Bueno para no hacerla tan larga compré los últimos víveres (cervezas) ya en Laredo, para no pagar impuestos y vine llegando al rancho como a las 11:30 p.m. y ya me estaba esperando Mr. Ramón, muy buena persona y como él ya había hecho lo suyo, pues me obligó prácticamente a acompañarlo en su festejo y sabiendo que tenía que levantarme temprano lo acompañé solo un par de horas. Estaba muy contento el hombre, así que no lo quise desairar. Como el ya había cazado su animal me quede con él y J J  su sobrino quien ya estaba acostado pero escuchó mi camioneta llegando a la casa del rancho y los gritos de Ramón reclamando la hora de llegada en forma de relajo y se levantó para acompañarnos él también iba llegando ese día al igual que la mayoría del grupo. Después de unas 3 o 4 cervecitas que me relajaron, ellos mismos me dijeron, ya vámonos a dormir porque mañana te toca a ti.

Se llegaron las 5:00 a.m. y todos arriba, y empezó aquél bonito ambiente que se hace desde que se pone el café y empieza la charla de todo el grupo, Santos se levantó solo para saludarme y desearnos a todos buena suerte y se volvió a su camita, estaba haciendo un frío de 2 grados centígrados, eso decía en el termómetro que tenían afuera de la casa y los comentarios de tinte burlesco eran para mí, lógicamente, ya que yo iría al tripie y si hacía mucho frío esa mañana, pero eso no me desanimó, me  di cuenta que ese lugar no lo visitaron en mi ausencia, solo J J pero no tuvo suerte y como el no traía su rifle a él le toco irme a dejar al tripie, me ayudo a echar maíz y luego se regresó a la casa del rancho y yo me fui a posicionar en mi lugar favorito.

Ya arriba si que pegaba duro el aire y me daba de frente, lo cual estaba perfecto, ya que los animales no iban a detectar mi olor. Eran mas o menos las 7:00 de la mañana, todavía se veía poca luz, pero ya se detectaban muchas siluetas alrededor del comedero y donde yo había tirado maíz, ya para las 7:30 estaba totalmente amanecido pero como estaba nublado no había mucha luz, solo la suficiente para empezar a detectar cuantos eran venados y cuantas eran venadas, conté fácil 12 venadas y 3 venados 2 de 4 puntas y otro jovencito de 6, la consigna era tumbar animales maduros no menos de 8 puntas así que solo los estaba viendo a través de mi lente, ese día por las prisas se me olvidó mi cámara. Como una hora después estaba viendo todo ese movimiento de animales y de repente 2 de los venados jóvenes levantaron sus cabezas y pusieron sus orejas apuntando hacia el norte, es decir, me estaban dando las espaldas, bueno, sus lomos, volteando hacia el lado contrario de donde yo estaba y luego las venadas hicieron lo mismo, duraron unos 40 segundos en esa misma posición casi todos.

Oh¡¡ gran sorpresa, de la misma zona de donde me salió el venado de ocho puntas que había cazado unas semanas antes  vi venir otro venado mas robusto y que inclusive de esa distancia se veía una cornamenta mas grande.

Yo estaba emocionadísimo con el corazón a todo lo que da y detrás de el venía otro de igual tamaño pero con las velas mas cortas. Cuando se acercaron más metí en la lente al mas grande y le conté 9 puntas y al de las velas mas cortas le conté 10. Las nubes comenzaban a disiparse y a mi derecha se desprendían algunos rayos de solecito, los dejé acercarse a una distancia de 150 metros  y les volví a meter la lente y al que le había contado 9 que era el que me convencía por su tamaño de cuernos, mas que ni el de 10 puntas. Para esto varias de las venadas ya se habían esfumado solo quedaron unas 4 y los 3 venaditos ni de chiste se quedaron. Así que se fueron acercando muy sigilosos, se iban turnado en sus avances uno y otro animal. Ya como a 120 metros, el venado que me había llamado la atención,  estaba de frente a mí y volteó su cabeza levantada hacia mi izquierda, es decir a su derecha, los poco rayos de sol que había le iluminaron su cornamenta de tal manera, que pensé, si lo dejo pasar, me quedo con esa postal que me ofreció, lo recuerdo y se me pone la piel chinita.

Yo estaba con la cabeza agachada de cierto modo que muy lentamente lo volví a meter en mi lente, ya con el poquito sol que le dio en las astas le ví la décima punta justo al final del su asta principal izquierda, en forma de tenazas de cangrejo pequeñas, ni lo pensé, quité el seguro de mi rifle, por como estaba posicionado el animal no le podia apuntar al codillo, esperé inmóvil, ya que él seguía con su cabeza levantada pero ahora viendo hacia donde estaba el tripie, dio dos pasos y giro su cabeza levantada una vez mas a su izquierda y fue todo lo que necesité, lo tuve en mi lente con la cruz al cuello, acaricié y jalé el gatillo. Este era el tercer venado en mi vida. Y este si cayó sobre sus huellas, las otros vanadas salieron corriendo asustadas con el estruendo de mi rifle, excepto el acompañante de 10 puntas, solo hizo el brinquito de susto por el estruendo, lo alcance a ver porque estaba a la izquierda del venado al que le tiré y me sorprendió mucho que, mi venado cayó y lo ví patalear y el acompañante lo veía y no se iba como todos los demás. Esperé 5 minutos y ni así se fue, le quite los otros 2 tiros al rifle y cuando bajé del tripie y me vió, fue cuando salió corriendo.

Me acerque a donde estaba el animal y quiso levantarse sin lograrlo, el tiro fue muy certero al cuello, así que me aleje hacia el tripie y espere otros 5 minutos y luego me volví a acercar, ya estaba terminado, una vez más, le di gracias a Mi Dios por su gran bendición de dejarme cazar tan bello animal, mi sorpresa fue tan grata, cuando al revisarle los cuernos no eran 10, sino 12 puntas, ya que los picos que le salen por arriba de su frente estaban tan gruesos que unas 2 pulgadas arriba de donde empezaban tenían 2 piquitos de 1-1/4” pulgadas las que los gringos las llaman (kickers) , es mi trofeo que todavía no he podido  superar. Estaba en lo de la contada de cuernos y mi emoción y en eso llegó Santos otra vez, en su camioneta y me dijo: ¡ándele cabrón! Que bonito animal, se emocionó también al contarle las puntas.

Desde esa temporada en adelante no hubo mejor venado cazado por algun miembro mas del grupo, ya que a mi me toco la suerte de ver otro muy grande en la temporada siguiente, de 14 puntas, pero era un venado de entre 5.5 y 6.5 años por su cuerpo y por la forma y hora en que me salio, solo lo podia ver bien mediante mis binoculares ya con muy poca luz del dia, estaba a punto de anochecer y ya no lo volvi a ver mas. Ademas esa temporada se habia decidido tumbar solo venados de mala genetica de 8 puntas o menos ya mayores de 3.5 años y dejar pasar los venado trofeos de mas de 10 puntas de cualquier edad. Lo cual no se respetó ya que un invitado del hermano del dueño, se emociono y tumo un animal precioso de 10 puntas pero de 3.5 años, que se veía con un gran potencial ya que ya llevaba los indicios de otras dos puntas que si se hubiera dejado iba a ser un animal monumental. Lamentablemente todo tiene un fin y por diferentes motivos y gente que no entendió la etica que se pretendió llevar en este pedazo de paraíso de venados que era el Rancho San Pedro y por el conocimiento de los animales que andaban por ese rancho, los dueños de los ranchos colindantes todos pusieron cerca venadera alta y el mismo dueño decidió venderlo y la ultima temporada que fue la del 2003-2004 solo tumbamos la mayoria animales de entre 7 a 9 puntas y debido a las cercas altas se lleno de mucho marrano alzado.

Yo tambien les recomiendo que vean el DVD de MEXICAN WHITETAILS de Vicente Peña III te ayuda mucho a distinguir y a educarte de una manera muy amena. A mi me toco la suerte de verlo cuando solo tenia 3 años cazando y me ha ayudado a apreciar y a aprender mucho de estos animalitos tan especiales y esta temporada que se avecina espero y tener la suerte de tener la mejor caceria de mi vida, la primer caceria que hara mi hijo.

Suerte a todos .

Rafael Del Rio
Agosto 2007

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