Oso Café de la península de Kamchatka.

Capítulo IX
Sueño Imposible.

Esta es una historia acerca de los sueños, de cómo algunas veces en la vida, los sueños pueden convertirse en realidad. Esta historia y yo mismo somos la prueba fehaciente de cómo Dios nos regala sueños. Paradójicamente uno de los himnos de amor y valor que le encantaban a mi papa (Sergio León) se llama "Sueño imposible".

No creo que exista la receta secreta para lograr un sueño, odiaría sonar a "sabio".

Pienso que un sueño se logra cuando tienes a Dios muy cerca de tu corazón, aun cuando nuestra pobre condición humana nos aleje frecuentemente de el. Pero si conseguimos esa primordial meta, sentir paz, tenerlo cerquita, entonces y solo entonces desde luego y con su voluntad, quizás sea así como los sueños se convierten en realidad.

También requieres el apoyo de mucha gente en mi caso mi familia, que afortunadamente es lo suficientemente madura y amorosa como para poder compartir y desear que se cumplan mis sueños. Así pues Güerita, después de Dios, estas tú y solo tú. Por supuesto están mis hijos adorados , mi madre, mis hermanos, mis familiares y amigos.

Finalmente siempre quedaras tú, como ser humano y aquí viene lo realmente complicado, pues es necesario machacar la soberbia, romper con el despotismo, hacer silencio, acrecentar la humildad. Comenzar con el trabajo duro, el empeño, agotar al máximo nuestras propias capacidades físicas y mentales, vencer tus miedos, ganarle al temor, superar los obstáculos.

Bajo estas circunstancias, algunas veces, quizás muy pocas, los sueños mas altos e inalcanzables son superados por la realidad transformada, que se muestra avasalladora frente a nuestros ojos y que nos hace sentir, que flotamos, que aun estamos soñando.

Esto que nos parece tan sumamente complicado a los seres humanos, es tan sumamente sencillo para Dios nuestro señor. Simplemente nos da regalos porque "Así El lo Quiere", se nos abre el cielo y aparecen presentes increíbles.

Quien no entienda mucho de cacería quizás no lo comprenderá cabalmente. Aun tras años de preparación, mis posibilidades reales de obtener un oso de 10 pies eran simplemente remotas. Vivir lo que viví, ver lo que vi, cazar lo que cacé, no es pericia, no es casualidad, no es suerte, simplemente es un regalo muy, pero muy sumamente grande.


Gracias Dios mío por haber hecho realidad, aquí en Kamchatka, mi "Sueño Imposible". Te ruego que no permitas que este regalo sirva para alimentar mi soberbia, mi ego y mi vanidad. Te pido que me hagas más humilde, menos altivo, más humano, menos materialista, que me permitas acercarme cada día más a ti. Conocerte más, déjame sentirme pequeñito ante tu voluntad y tu grandeza, déjame hablar bien de ti delante de los demás sin sentir vergüenza de mi amor por ti, si así tú lo quieres permite que a través de este pequeño testimonio más gente conozca de tus palabras y tus hechos.

Gracias, Dios y Señor mió.

 

Capítulo 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

Regresar