ORIX en Nuevo México.


Orix del Cabo, Orix Arábigo o Gemsbuck.

Su nombre común es Orix, el científico; Orix gacela, pertenece a la familia de los Bóvidos, Orden; Artiodáctilos.

Posee una de las mascaras más hermosas del continente negro. Sus astas son perenes, largas, oscuras, anilladas, flexibles y mortales. Pulidas y muy agudas hacia su vértice. Armas sofisticadas diseñadas para la supervivencia en uno de los ambientes más hostiles. Las sabanas y desiertos africanos.

El resto de su cuerpo posee un tono parduzco, una raya negra corre horizontal desde sus cuartos delanteros hasta los traseros y su área abdominal es blanca. Su pelo fino y corto.

Puede vivir sin beber agua de una fuente directa, esta la obtienen de las plantas y forrajes que consumen. Sin duda uno de los ejemplos más rústicos de nuestra "Madre Naturaleza".

Sus patas son fuertes y largas, diseñadas para recorrer enormes distancias, con una masa muscular magra, capacidad respiratoria excelente y resistencia legendaria. El oído es excelente, su olfato muy bueno, pero su vista es el punto fuerte, efinitivamente extraordinaria.

La tasa de natalidad es de 1.3 al año, esto significa que cada tres años, las hembras producen 4 crías. Preparados para luchar con leones y leopardos, es poco lo que estos animales de la colección cinegética, deben de temer al predador que más presas cobra en Norte América, el taimado coyote y su grupo.

Importante de señalar es que las hembras poseen astas más delgadas, pero al fin notoriamente más largas que los machos. Aunque estos tienden a ser masivos o sea gruesos.

Como la mayoría de los animales africanos, sus órganos vitales como hígado y corazón se encuentran un poco más abajo y más adelante que en los mamíferos Norteamericanos. Por lo que las balas no deben de ser dirigidas al codillo, es mejor intentar formar una cruz directamente en la bisagra de su brazuelo.

Aunque a la distancia parecen animales sin la gracilidad de otros antílopes, al correr de los días detectas que son inteligentes, desconfiados, intranquilos y una vez descubierta cualquier amenaza se alinean instintivamente y alejan sin vacilación. Confundiendo al más capaz de los predadores de garra o pólvora. Entonces los comienzas a apreciar.

La vida nos regala amores y estos son difíciles de abandonar, eso significa para nosotros el estado de Nuevo México, un viejo amor que abandonamos y al cual retornamos cada vez que nos lo es posible.

Aquí las personas son más amables que en otros estados de la Unión Americana. Parecen gente más sencilla. Ciertamente con una imborrable herencia Mexicana, en su comida, en su palabra, en su comportamiento. Llegar a Nuevo México, es quizás pisar al más mexicano de los Estados de nuestros vecinos del Norte.

En Nuevo México, los verdaderos héroes son los "Bull Riders" (jinetes de rodeo), los exploradores, el indio Jerónimo mas sus huestes y porque no, mas de un legendario Guía Cinegético. Hombres rudos curtidos por el sol, el frío y la soledad.

Este es el lugar en donde conviven pacíficamente Güeros, indios y Mexicanos.

En este territorio de vastos parques estatales y nacionales, domina la quebrada orografía, montaña y desierto, Continuación de la hermosísima Sierra Madre y los desiertos de Chihuahua y de Sonora.

En estos enormes ranchos y cotos de caza, cobramos nuestros primeros berrendos, ahí hemos acechado en repetidas ocasiones a osos negros y pumas. Hemos sembrado buenos amigos y hemos aprendido en cada ocasión de sus gentes y de sus conocimientos.

Ahora "la vida nos deparaba otro gran gusto", una nueva experiencia, otra huella profunda que no se borrara con agua, ni viento, golpes o raspones, tampoco lo hará al caminar de los años.

Tras la última experiencia en este estado en 2004, nos quedo la espinita del Orix Arábigo. Su costo cinegético es equiparable al de un cola blanca Texano. Entonces y si buscábamos nuevas especies, porque no intentarlo una vez más en nuestro querido NM.

Los ranchos son muchos, el "Miller", "Don Carlos" y ahora uno de los más grandes del estado y uno de los más grandes de ese país el extraordinario "Armendáriz Ranch".

354,000 acres, 160,000 hectáreas, es mucho terreno, mucha vista, mucha pupila, mucha tentación. Uno de los lugares de cacería mejor manejados en el mundo. Desde luego todo con cerca baja (low fence).

Funcionando con varios programas de conservación y apoyados por varias dependencias estatales y federales, en este prospera la reproducción del "Desert Big Horn" (mas de 200 animales), la tortuga gigante del desierto (grande, pesada y oscura), halcones de diversos tipos, etc, etc. Un buen programa de control de predadores. Un ato de bisonte americano calculado en 1200 animales, venado Bura del desierto, berrendo y desde luego nuestro trofeo en cuestión, el Gemsbuck.

Uno de los mayores atractivos era cazar en una extensión privada tan grande, más de 60 millas de largo. De sierra a sierra, de horizonte a horizonte. Puedes moverte nada más hasta donde te alcance la vista.

El rancho está situado al Sur de Albuquerque, entre el "White Sands Missile Range y el Elephant Butte Reservoir cerca de Truth or Consequences.

La mayor parte del coto consiste en desierto semiplano, con una elevación media de 4,900 pies SNM, algo así como 1630 MSNM.

 


Gila National Park, NM



Armendáriz Ranch

El White Sands Missile Range fue el lugar original en donde se realizo la primera siembra de 11 Orix, ahí por los años 70. Hoy en día, locales y extraños pueden acceder a permisos definidos para cazar a campo libre a este precioso antílope.

Hacerlo aquí, te hace sentir privilegiado, te brinda una sensación de vastedad inigualable misma que vivieron los primeros colonizadores de América.

Los preparativos se realizaron con mucha antelación y 15 días antes de la fecha les llame pidiéndoles que nos apartaran los grandes, que cazaríamos incansablemente el lapso de tiempo que nos estipulaban en el contrato. En este caso únicamente nos permitían dos días y que veníamos por todas las canicas. Al parecer esto no fue de todo su agrado, quizás me mal interpretaron, pero por nuestra parte simplemente era entusiasmo.

Nuestro compromiso comenzaría a las 6 am del 21 de Noviembre de 2006 y terminaría a las 6 pm del 22. En ese lapso deberíamos abatir sin problemas a nuestras presas. sin duda y como en otras ocasiones, aun estaría por verse.

Temprano nos presentamos en las oficinas del rancho a la hora indicada y sin contratiempos. Nos acompañaría nuestro viejo amigo y confiable guía en Nuevo México G.T. Nunn. Dueño y operador de "Frontier Outfitting", con quien hemos vivido ya buenas aventuras.

También estaría en el grupo desde luego Roberto mi hermano.

Nos recibió el guía principal E.D. Edwards y Amaro. Un mexicano originario de San Miguel Allende, Guanajuato (donde la vida, no vale nada). La presentación fue rápida, efectiva y festiva. Con las consabidas bromas acerca de que éramos grandes amigos del dueño. Por supuesto esta era solo eso, la más repetida broma de la cacería. Pero si ellos les hacía gracia, pues porque a nosotros no.

Nos explicaron que la cacería seria conducida en camionetas 4X4, para luego acechar a pie. Además ilustraron en donde se debían de situar los tiros y que estos se realizarían aproximadamente a 200 metros.

Roberto cazaría con el buen Amado y nosotros con E.D. Edwards.

Enseguida probamos y apuntamos las armas, Roberto un 30.06 y balas de 180 granos. Yo use un Browning Bar, 7 MM, REMINGTON MAGNUM, con balas PowerPoint de 150 granos. Un poco desconfiados de las armas, pero al fin encomendados a San Huberto. Salimos al camino la primera mañana. Ambos en sendos camionetones conocidos Ford Heavy Duty, doble cabina. Especiales para esta arena del desierto y asimismo para cargar a nuestras presas.


Nuestra Base en el "Gila"

El cielo aparecía despejado pero la temperatura antes de amanecer era bajo cero. Guantes y equipo de frío nos eran indispensables.

Enfilamos hacia los resguardados cotos de caza y requerimos activar un par de veces, sendas puertas eléctricas, un verdadero lujo para el más agreste de los paisajes. Ahí nos topamos con una manada de búfalos, mejor llamados bisontes americanos.

Después del requerido acecho con los binoculares, Edwards utilizo su Swarovski HD-ATS80 Angled Spotting Scope. Descubriendo entonces un grupo de 6 animales, como a un kilometro de distancia. G.T. (mi guía y amigo invitado) saco su Leica también 20X a 60X. Nada más levantar la moral.

Ahí se encontraba un macho regular, pero mi insistencia siempre fue; venimos por el grande. Nada menos que 42" de largo. Un tanto broma, un tanto en serio.

Roberto y yo queríamos machos adultos y masivos, pero las hembras tienen el atractivo de ser siempre más largas y muy similares en volumen corporal. Que quieren así es en esta especie y así lo reconoce SCI y por supuesto el "New Mexico Department of Game and Fish (NMDGF) management".

Así es que deberíamos en un futuro decidir entre las astas de hembras más largas o machos más masivos. Mi primera impresión fue "esta será una cacería fácil". Una vez más me habría de equivocar.

Esta extensión desértica, tiene la peculiaridad de no ser totalmente plana, si en cambio conforman su orografía, una "lomillas" mayormente dunas, que en perspectiva te dan el aspecto de un enorme "lavadero". Ahí en las bolsas de sus valles es en donde buscan refugio los Orix más viejos y matreros, por lo tanto no siempre están visibles. Además y como en muchas más especies cinegéticas son especialistas en mimetizarse contra los sotoles, cenicillas, arbustos y pastos altos. Quizás lo más parecidos que tenemos en México serán los parajes cazaderos cerca de bahía de Kino en Sonora o las dunas de Casa de Janos a Juárez en Chihuahua.

Así es como comenzaron a transcurrir los minutos, las medias horas y las horas. Descubriendo a la distancia diversos grupos de animales, frecuentemente en parejas, a veces 4 ò 5, unas pocas más que eso. Pero nunca cerca de la camioneta, siempre veleidosos, lejanamente desconfiados.

Al transcurrir el medio día de la primera jornada, paramos a almorzar en el papalote norte (North Well). Ahí el guía principal. Trepo a la alta y metálica estructura y la utilizo como base de observación sin avistar nuevos prospectos.

El insistía en que en aquella parte del rancho podíamos tener la suerte de encontrar a la 42". Tras media hora de descanso y llenos de adrenalina y entusiasmo seguimos cazando.

Recuerdo las sabias palabras de un buen guía en Sonora, llamado Javier (el borreguero). Quien un día con sapiencia campirana me dijo. La cacería, siempre es al tercer día. Pero ahora no queríamos a un simple Orix. Queríamos al mejor del rancho y solo teníamos dos días para lograrlo.

En ocasiones cuando uno es conducido por guías cinegéticos, suele suceder el "síndrome de los vasos comunicantes". Tratare de explicarme; sabemos que mientras no aparezca el "Grande", la presión es para el guía. Pero una vez encontrado este mismo, la presión se traslada instantáneamente a los hombros del cazador.


Mi excelente guía E.D. Edwards.

A las cinco de la tarde dimos con un buen grupo de animales, quizás diez. Entre ellos los mejores eran dos hembras y un macho. Al parecer de los expertos, el macho era bueno, pero las hembras eran extraordinarias. Existe una vieja regla para juzgar al Orix del Cabo. Si al comer el animal y bajar el hocico, lo largo de las astas sobrepasan 4 pulgadas sus lomos, entonces esto significa que el trofeo es bueno.

Tras varios minutos de observación con los lentes, concluimos que esas hembras serian mejor trofeo que el macho. una vez más se acercaba el momento de tomar una decisión y así lo hice sin mayor vacilación, la de la extrema derecha.

Bajamos de la "troca", checamos la dirección del viento y comenzamos nuestro plan de acecho.


G.T. en el "North Well"

Caminamos aproximadamente una hora y nos acercamos a una arenosa loma, cuidadosamente introduje el cartucho en la recamara del "7 Bar", nos aproximamos en silencio y de cuclillas. Lo hicimos con enorme cuidado. Al asomar las narices, a Edwards ya le tenían bien clavada la vista, el hato completo. Rápidamente checo su rangue finder, aproximadamente 300 metros.

Como siempre le pasa a los más experimentados guías, al momento de la verdad le corrió la adrenalina. Acomodo apresuradamente su tripie y me dijo. Puedes hacer el tiro a este animal esta a 300 metros? Yo muy "chingetas" asentí.

Según yo, me considero un gallo ya jugado, pero algo raro pasa en ciertas ocasiones. Sin saber cómo, uno pierde ese aplomo que siempre creemos que nos va a acompañar. Tome el riesgo, acomode el rifle y jale lentamente del gatillo. El disparo se desboco y se oyó el puk, pero no fue el típico "sswwaaak", más bien algo más agudo. No lo sé simplemente fue diferente.

El animal se alejo aun más y el guía con justa razón y después de mi hierro impidió que siguiera disparando.

G.T. mi amigo e invitado se quedo en el sitio del disparo, para indicarnos de donde se le había tirado al animal. El guía principal y yo caminamos paso a paso buscando huellas, restos de sangre o pelo. Edwards checo de nuevo con su rangue finder (un nuevo truco que yo no conocía) pero ahora en sentido inverso y buscamos a lo largo de varios minutos sin encontrar rastro alguno.

Me dijo con su acento campirano, que su política de cacería era esta, no sangre, no rastro, no animal muerto. Entonces puedes seguir cazando. Muy a mi estilo, en el que frecuentemente me causa líos, le dije, que no entendía como podía haber fallado. Que practicaba periódicamente y hasta me permitía opinar mal acerca de los que no lo hacen. Que suponía que no era tan mal tirador. Que tenia rato sin fallar aun a animales más pequeños. Pero que si el así lo decidía pues yo estaba agradecido y más que de acuerdo.

Regresamos a la camioneta, entre bromas e impotencia. Mi mente repetía, le pegaste compañero, le pegaste. Pero los rastros eran nulos. Además ahora se cumplía esa ley ortodoxa de unos tales vasos y el agua y no sé qué tantas madres más, acerca de que toda la presión se había transferido del guía a un servidor.

Edwards me bromeaba diciéndome que no me preocupara, pero que este "Mexican
Trophy Hunter" había fallado y que hasta lo había hecho batallar para localizar "Los Grandes". Ni modo, a lo que sigue, al mejor cazador, se le va la liebre.

Llegamos al taller del rancho y lo peor es que a Roberto mi hermano, le había pasado exactamente lo mismo. Caramba, "pos que los chingaos "hot dogs" estarían echados a perder, nos habían hecho daño, o sería una "pendejes comunitaria y pasajera"?

Ya cenando en el pueblo (Truth or Consequences, si así se llama) y tras una "big enchilada", le comenté a Roberto. Pues mira mi cabrito. Vamos tomando este asunto con calma y filosofía ranchera. Hoy vimos más de 50 animales. Mañana tendremos la oportunidad de tumbar por lo menos uno. Nada más tranquilo. Asegurar el tiro y tendremos nuestros trofeos.


Roberto y G.T. Nunn

Por la noche, después de la big cena, no quería pensar mas el asunto, me quede dormidito y fue entonces que creo que tuve este reparador y filosófico sueño: "Mi Mismo", fíjese bien poner en acción el Plan "H" contra los Orix:

- De las 6 AM a las 10 AM buscas al gigante de 42".
- De las 10 a las 2 PM uno decente.
- Después de las 2 PM, te me vas al famoso Missile Rangue, preguntas por un tal "Matute", si el de don gato, ,,,,, les das un vale, por dos Bazookas, dos lanza granadas, un mortero con guía laser, un tanque blindado, un Tomahawk sin pintar, un apache (triciclo y helicóptero, no con penacho), una metralleta de agua cal 9 mm sencillita, dos granadas fragmentarias, una silla antiaérea con respaldo y suspensión de aire, dos mulas, dos resorteras de mezquite, un rifle Mendoza cal 4.5, visión nocturna binocular, que te dé el cuerpo del extraterrestre que tienen congelado y los planos de la nave, hielo seco, un GPS chingon o brújula sencilla, una Hummer usada, dos bolas de hilo de empacar pacas, pa que amarre............. 40, piedras de a dos kilos, un saco de cal y uno de cemento, (agua y arena aquí hay), una pala, un pico, levantas una bardita chaparra y haces un gran holló y de ahí al hijo de su tiznada madre que se te atraviese lo jodes, pero lo jodes cabron, si lo jodes..........., aunque sea "pa remedio". Ahí que pase a claudicar el hablador del "Trophy Hunter", el Safari no se qué, el Boorokett, Rocky mountain, la Copa del Gober, El Outdoor no se que, Grandes cinegéticas, el Walo y sus cuates, cañas y lanchas, Pedrito y lo que mira. A la chingada todo, todos tus principios bien establecidos de cazador responsable, a la chingada, que animales maduros, ni que ojo de hacha, ya me canse................. Como les voy a regalar a estos Güeros los pocos dólares, que tanto trabajo me costó juntar. Te esperaste un largo año sin ir al cine, no compraste palomitas, cuantas cosas le negaste a tu esposa e hijos, no fuiste tú quien fallaste, fue el chingao aire que estaba bien "juerte", traías tierra en el ojo, el cartucho era viejo y tenia mojada la pólvora, se movió la rama del huizache y el pinche rifle que te prestaron no vale madres, el lente ni se ve bien, no fuiste tú óyeme bien, tu eres don chingon, además este pelao dueño del rancho dicen que tiene algo de lana, creo que vende periódicos, chingo de dlls y los "orixes se reproducen de volada, "Rerapido"". No se vale................. no se vale............... no es justo.
P.D. Plan "H" significa, Ahuevo............... (me ofusque, me ofusque,,,,,,,,,,,,) HOMBRE Y QUE DESPIERTO,,,,,, QUE DESPIERTO,,,,,,,, QUE DESPIERTO,,,,,,,,,,,, QUE BUENO, QUE BUENO, YA ESTABA SUDANDO, SOY UN CAZADOR RESPONSABLE, AMANTE DE LA NATURALEZA, CARAMBA, YO SERIA INCAPAZ DE ESOS CRUELES PENSAMIENTOS, POR SUPUESTO,,,,,,,, POR SUPUESTO,,,,,,,,,,,,,,,,,,,, ¿O NO? MEJOR CONTINUEMOS .............. CONTINUEMOS ............................................ "ES BROMA, ES BROMA, ES BROMA".

De nuevo estábamos más que ensillados a las 6 AM en las oficinas del rancho. Ahora les pedí probar mi cañón a 200 metros y perfecto, una pulgada a la derecha en el 10. Qué más quieres. Vámonos.

El frío calaba los huesos, pasamos las obligatorias puertas automáticas, atravesamos la vía del tren y enfilamos hacia el North Well, ahí habíamos visto a los grandes el día anterior. Llegamos temprano como a las 7 y comenzamos a usar los lentes nuevamente, 8 AM, nada, 9 AM nada, pues donde chingaos están los 50 "Orixes" de ayerrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr. Me lleva. Pero el de "pa remedio" me cae que me lo llevo, me cae, me cae.

Mas tarde cambio la suerte, se comenzaron a ver unos pocos (DE LO QUE SE SALVO LA ECOLOGÍA DE ESTE LUGAR), uno mediano acá, otro chico con un cuerno quebrado, empecé a vislumbrar el plan "C" (ese es otro), como los del PAN en la toma de protesta. Dije, pues a estos güeros creo que también les gusta un poco la lana, si no matamos nada hoy, a ver de a como para mañana. Pues total, otra chiva mas que se llevo el coyote.

Como a las 10 de la mañana mi estimado G.T., descubrió un macho chico con otro cuerno quebrado y una gran hembra. Lejos, muy lejos. Solo el ojo más educado los podía descubrir.


Orix del Cabo (fuente wikipedia)

Comenzamos a acercarnos y estos viajaban de sureste a noroeste. Nos descubrieron en la lejanía y apresuraron el paso sin trotar.

Con semejantes lentes los juzgamos perfectamente, bajo la cabeza la hembra pues ramoneaba al caminar, entonces le comente al Edwards, 4" over the shoulder, era grande, era un buen trofeo.

Rápidamente dispusimos la estrategia de acecho. Caminaríamos rápidamente sin ser vistos, los esperaríamos dos kilómetros adelante.

Bajamos y caminamos por buen rato, quizás 30 o 45 minutos, la misma estrategia que la tarde anterior, acechar en una loma arenosa. Cuidadosamente y para no hacer ruido, introduje el cartucho en la recamara del "7 Bar". nos aproximamos en silencio y de cuclillas. Lo hicimos con enorme cuidado. Al asomar las narices Edwards nuevamente ya tenía clavada la vista de los dos animales.

Sin dudarlo ahora armo su tripie, checo su rangefinder 250 mts, asenté el rifle, respire profundo, no podía fallar, llame lentamente del gatillo, muy lentamente, sin darme cuenta se escuchó un "clic", "misfire",,,,,,,,,,, "tamadre", no trono esta "inagdera". El rifle no es mío y hay que golpear un poco el carro para que corra al fondo. Los animales se alejan.

............

Nos apresuramos de nuevo, van rápido pero no han corrido. Nos adelantamos 100 metros entre matorrales, de nuevo range finder, 300 metros, la hembra ya nos vio y se protege entre los arbustos, sabe que le veo en el lente. Me enseña la cabeza, checo los cuernos, no me valla yo a confundir. Jalo despacito. Que no te la vuelva a hacer. Se mueve un poco. Dibujo mentalmente su silueta y deduzco la altura de su paleta. Jalo otro poquito, despacito, muy despacito, los guías están desesperados y me apresuran a que dispare, pero yo me contesto, acuérdate que ya eres gallo jugao, déjalos que ellos se desesperen, despacitito compañero, despacito,,,,,,,,,,, boooooooooom, se desboca el tiro, "swack", sonó seco, ahora sí......., ahora si.........

Vuelvo a apuntar Edwards dice muy lejos 400 metros, no obedezco, me hago el occiso y dejo ir el segundo, boooooooooom, "swack". Pego. Dejo ir el tercero, falle.

Los animales corren sin dar muestras de nada, G.T. Nunn nos anuncia, trae sangre en la paleta, seguro esta herida. Seguimos las huellas, algunas calzadas a la mitad con sangre. Caminamos otros cientos de metros mas, quizás 1500, nos acercamos a paso veloz, a 400 metros me dice Edwards está muy lejos, le pido el tripie, de nuevo, boooooooooom, "swack", boooooooooom, "swack", boooooooooom, "swack". Van cinco acertados.

Camina adelante y la hembra se echa. Comienza el festejo, no que no "MR. DIE HARD". Me dice Edwards y el G.T. recarga (no jueguen, ni que fuera Robocop).

Nos acercamos como a 80 metros, les pregunto detrás del sotol, responden sí, pero se levanta a mi izquierda, no lo quiero creer, que resistencia de bestias.

Le meto otro mas, swack. Se vuelve a echar. Van seis.

Nos acercamos, el G.T. le toca los cuernos y el animal todavía bravea. Ultimo tiro directo al corazón. Siete tiros de 7 mm rem magnum fueron necesarios para cobrar a esta obra blindada de la naturaleza animal. Para muchos junto con el Búfalo Cafre uno de los animales mas "duros de matar".

Ahora sí, todo es felicidad y algarabía. Plan H queda cancelado, mil disculpas a todos.


G.T. Nunn y "Mi Mismo" con nuestro Orix de 38" y 39".

Se me acerca el Edwards y me dice "You don`t know, what you done", le contesto, claro que se lo que hice. Me dice cuantas pulgadas le digo 38 ò 39. Tu cuantas crees, me responde yo no hablo hasta que no traiga la cinta.

Se van los dos guías y al igual que en tantas ocasiones de nuevo Dios, mi familia y la naturaleza. Todos juntos me acompañan. Nunca me cansare de dar gracias.

Regresan, traen la cinta, por hoy tuve tino de apache, 38" cuerno derecho y 39" cuerno izquierdo.

Subimos el animal con el famoso winch, que les gusta usar, 250 kgs de animal y vámonos a de copinar al Orix. Me dice Edwards, estas arriba del 98% de los animales de este rancho. En todos los años cazando en 170,000 hectáreas el record es 42".

The big Orix is for México, el Orix se va para México.


El Autor y su Orix del Cabo en el Armendáriz Ranch.

Al llegar al taller para decopinar, nos encontramos con Roberto y Amado. Ellos también han cobrado su pieza y con una aventura quizás mejor que la nuestra.

Roberto está feliz, todo había sido más difícil de lo esperado, pero sin embargo ambos tenemos nuestros Orix, cazados en campo abierto en uno de los ranchos más grandes de Nuevo México.

Dato curioso, los guías nos comentan que nunca han visto que uno de estos animales caiga de un solo tiro, excepto en cabeza o espina dorsal.


Roberto Arriba de "Pancho" cazando Pumas.

La cacería es para mí algo que ninguna otra actividad me entrega, me da experiencias, me mantiene alerta, aun me ilusiona montear. No pienso mucho en treparle a una mula o hacer las locuras que a los 20 años hacia sin pensar. Puedo cazar o estar en eso 20 horas al día y por varios días. Puedo planear la siguiente expedición con un año de anticipación. Para mí la adrenalina esta en el monte.

Me brinda los momentos de reflexión que solo en el desierto o la montaña obtengo.

Aprendo formas de pensar, de vivir y a personas que de otra forma nunca hubiese conocido.

Manejamos de día, de noche o de madrugada. Frescos o bien cansados. Comemos cualquier cosa y si no se puede pues no comemos.

Te vuelves un poco rudo, al menos por unos días. En fin, te sientes "Bull Rider", Daniel Boone o el leonero más valiente de nuevo México. La cacería te entrega eso y mucho más. Te llena el álbum de fotos, historias y recuerdos que sabes que no olvidaras.


Orix Arabigo, Orix del Cabo ó Gemsbuck.

El cazador autentico, no es menos que el mayor de los "luchadores" quienes cada día realizan su cruzada por la naturaleza. Somos nosotros y nadie mas quienes invertimos nuestro entusiasmo en los predios rústicos que a otras personas no interesan. Somos nosotros a quien les molesta que hagan carreteras y fraccionamientos en áreas estratégicas de producción y reproducción, sin los estudios ambientales adecuados. Somos nosotros quienes no queremos gente fuera de la ley en los ranchos. Somos nosotros a los que interesa que un día nuestros nietos se puedan echar en la brecha, únicamente con la ilusión de escuchar aullar a un taimado coyote, sentir el frío que cala los huesos y si es posible, hacer de nosotros mismos y de nuestros hijos simplemente mejores personas.

Afectuosamente.

Ricardo León.

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