Mi primera cacería.

Estando entre los amigos de mi papá, con los que acostumbramos salir de cacería, nos poníamos de acuerdo para salir a practicar nuestro deporte favorito, así que estando listos, tomamos nuestras armas, comida, y todo lo necesario para salir, partimos el viernes por la noche, y al llegar levantamos nuestro campamento y quedarnos para pasar la noche.

En el camino observamos conejos, pero no les causamos ningún daño, ya que nos esperaba un fin de semana de cacería buscando y lograr mi primer trofeo de un venado cola blanca.

Ya al amanecer del sábado, en el rancho, desenfundamos y nos preparábamos para comenzar el día con los primeros rayos del sol, cuando estábamos desayunando, llegaron los demás compañeros que nos apoyarían en la cacería.

El sábado nos fue mal, ya que no habíamos visto ni siquiera un animal de buen tamaño, solo un par de hembras, y nada mas. Regresamos al campamento y comenzó la picardía, el humor, y todo lo demás, anécdotas y a cenar.

El domingo por la mañana salimos temprano para ver si llegábamos a tiempo para lograr algo en la campeada matutina a eso como a las 9 a.m. Salimos esperanzados con que volveríamos con algún trofeo pero no fue así. Salimos al cerro, regresamos desayunamos y alguien propuso: "intentemos por la reina de las campeadas" y solo pensé QUE???? No sabia ni que decir, me quedé sin comentarios hasta que me explicaron que la llaman así porque siempre traían un buen trofeo de ese lugar. Así que partimos a la mayor esperanza.

En la primera campeada no vimos nada, mas que unas huellas de un macho grande y comenzaron los comentarios: "perfecto un buen trofeo" y así otros tantos que me ilusioné mucho que no quería ni descansar. En las siguientes 3 campeadas no observamos nada y nuestra esperanza se venía abajo.

Al fin en la ultima campeada del día a eso como a las 2 p.m. Me pidieron que me fuera a tomar un puesto así que tomé mi escopeta, y los seguí, y me dijeron "tu te pones en la pastura que está allá abajo junto al represo" no sabía exactamente donde era, ya había estado ahí pero no coincidía lo que yo conocía hasta que un amigo me explico donde era y me fui a tomar mi posición. Llegue en aproximadamente 15 minutos ya que estaba un poco retirado, me relajé y en mas o menos 5 minutos escuche que los perros venían ladrando hacia mi, y solo pensé que sería mi oportunidad, corté cartucho, quite el seguro del gatillo apunté en mas o menos la dirección y esperé. En menos de 1 minuto comencé a escuchar las ramas quebrar, mi corazón latía a todo lo que daba por la emoción de que sería mi primer trofeo. Pero… no fue así, el animal que venía era una hermosa hembra cola blanca, que la vi muy cerca de mi y que no me había presentido ya que estuve tan cerca de ella como aproximadamente 2 metros, me pasó de largo, trotaba pues ya venía cansada de la corrida que le pusieron y yo la respeté, pues era una hembra. Al salir me regañaron que porque no había tirado que me había pasado no muy lejos y que me había tocado el macho pues vieron a un macho y a dos hembras pero no fue así, el macho corrió cerro abajo y la otra venadita por un costado, la que yo vi solo había faldeado el cerro.

La experiencia fue muy hermosa, al llegar al campamento no me creían, como era posible eso. Hasta hoy todavía recuerdo esa hermosa escena y nunca la voy a olvidar.

Luis Manuel Gonzalez Preciado.

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