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Algunos estudios
de la fauna silvestre requieren que ciertos individuos sean marcados
para obtener información sobre sus poblaciones, movimientos
migratorios y comportamiento.
Las técnicas
varían de acuerdo a las especies que se estudian, y pueden
ir desde la colocación de aretes en las orejas de los animales,
collares para telemetría, etiquetas en las alas (como en
el caso de las mariposas), hasta la colocación de anillos
metálicos en las patas, lo cual, en el caso de las aves acuáticas,
es la técnica más utilizada.
El anillamiento
de aves acuáticas se ha convertido en una disciplina que
involucra a cientos de biólogos, manejadores de fauna y voluntarios
que participan en esta labor titánica.
En las últimas
décadas, se han capturado y anillado en Estados Unidos y
Canadá más de 14 millones de patos, gansos y cisnes.
Una vez que se
captura un ave, se le coloca un anillo de aluminio en la pata con
un número de serie y la dirección del Laboratorio
del Servicio Nacional Biológico de Anillamiento de Aves en
Laurel, Maryland, en los Estados Unidos.
Los técnicos
toman nota de la edad y sexo de las aves, así como de la
fecha y lugar donde se anillaron. Esta información se envía
al laboratorio, donde se procesa en la computadora.
Los reportes de
los cazadores que cobran piezas anilladas son muy útiles
para generar la información que lleve a tomar las medidas
necesarias para la conservación de estas especies y sus hábitats,
ya que, cuando un cazador reporta un anillo, se crea la retroalimentación
que permite identificar datos importantes como la ruta utilizada
por el ave, su distribución, tiempos y distancias recorridas,
etc.
La contribución
más importante del estudio de los anillos es, sin duda, el
concepto de manejar a las aves acuáticas por rutas migratorias,
lo que permite visualizar de manera práctica la distribución
de los patos y gansos en Canadá, Estados Unidos y México,
así como el resto del continente.
La participación
de los cazadores mexicanos es muy importante. Se requiere que reporten
los anillos de las aves cobradas en México que tengan en
su poder, sin importar desde cuando los tengan. Para tal efecto,
pueden llamar a DUMAC al 01800-7338622, o bien, hacerlo por Internet
en la siguiente dirección: http://www.pwrc.usgs.gov/bbl/homepage/srecwbnd.htm
Cada cazador que
reporta un anillo, recibe la información acerca del ave que
cobró y un reconocimiento por su participación en
el proyecto. Al momento del reporte, es necesario contar con información
básica como especie del ave, lugar donde se cazó y
fecha aproximada. Sin lugar a dudas, su participación es
importante, no deje pasar más tiempo. Si tiene algunos anillos,
repórtelos hoy mismo. Puede ser que se lleve una agradable
sorpresa al descubrir algún hecho insólito del fascinante
mundo de las aves acuáticas migratorias.
DUMAC es una organización
civil sin fines de lucro cuya misión es la conservación
de los humedales en México para el beneficio de las aves
acuáticas migratorias y residentes.
¡Usted puede
participar! Para mayores informes, comuníquese a DUMAC al
01800-7338622 o bien visite nuestra página en Internet: www.dumac.org
Secretos
insólitos revelados por los anillos.
- Un pato calvo
anillado en Terranoca, Canadá, fue atrapado por biólogos
en el norte de Escocia, a más de 3,600km de distancia sobre
el Océano Atlántico. Un mes después, el ave
fue cazada en Irlanda.
- Un pato golondrino
anillado en Nuevo México, Estados Unidos, fue recuperado
por científicos en Japón.
- Un pato negro
anillado en Cabo Cod, fue cobrado por un cazador en Terranova,
Canadá, 17 años después.
- Una cerceta
de alas azules anillada en Saskatchewan, Canadá, fue cobrada
en Perú a más de 11,200 kilómetros de distancia.
- Un pato golondrino
anillado en Canadá, fue cazado en Inglaterra 21 días
después.
Artículo
tomado de la revista Caza Mayor México.
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