Procura
siempre que salgas a practicar la cacería, si no sabes
de campismo o manejo de armas, hacerte acompañar de personas
especializadas, ya que esto es fundamental para no vernos empañados
con tristezas en navidad.
Hace
ya algunos años, los compañeros que procuramos
acudir con cierta regularidad a practicar el deporte de la cacería,
invitamos a un compañero de trabajo a que asistiera con
nosotros un fin de semana, para que evaluara por sí,
a lo que nosotros nos referíamos como pasar un fin muy
agustito en la sierra, le recomendamos que llevara colchas suficientes
y una bolsa para dormir, ya que el frío se auguraba en
algunos grados bajo cero.
No
tuvimos la precaución de verificar, que tipo de cobijas
llevó nuestro compañero. En la noche que estábamos
haciendo las camas, vimos que llevaba solo dos cobijas, de esas
que sabemos, calienta mas una mentada de madre, ¡era todo
lo que llevaba para protegerse del frío¡. En la
noche el pobre hombre estaba casi muerto por hipotermia, exclamaba,
casi suplicaba, ¡abrácenme no seas cabrones¡
, ¡no me importa lo que digan, abrácenme, por favor¡.
Creo que no le quedaron ganas de volver, ahora cada vez que
lo invitamos, recibimos el total rechazo de la invitación
y unas palabras que mi educación no me permite, mencionar.
PABLO
ORTEGA MATA
sampetrino@yahoo.com.mx