LA CACERÍA DEL VENADO BURA EN COYAME CHIHUAHUA.

 

En el 25 aniversario de cazar en el rancho de la familia Baeza donde el Sr. Don Jesús Baeza (Q.P.D.) dignamente ostentaba el cargo de presidente municipal en coyame chihuahua. Y en su rancho nos recibía con gran afecto ya que el inicio de esta gran amistad fue por sus hijos Jesús y Javier quienes su carrera la hicieron en Tampico Tamaulipas. El señoron nos distinguía brindándonos un becerro que mataba para que lo consumiéramos durante los 15 días de cacería quedando colgado el becerro al intemperie a una temp. de 12 grados centígrados siendo los pioneros de estas aventuras. El ing. Luis d. Kernion Bolado, ing. Jaime s. Kernion Bolado q.p.d. ing. Guillermo Páez Treviño y un servidor David amaro guerrero dejando claro que en 15 días de cacería y entre los 4 llegamos a contar hasta 170 venados entre machos hembras y crías de los cuales únicamente cada uno mataba su trofeo y en ocasiones por querer escoger alguno de nosotros regresaba sin venado. Hoy 5 de enero del 2005 partimos a coyame chihuahua el ing. Ricardo Obele Correa, el ing. Guillermo Páez Treviño y un servidor David Amaro Guerrero cazadores que cuentan con valiosos trofeos de la región así como de varios estados de la republica mexicana llegando a Coyame somos atendidos por la Sra. Cruzita Nieto de Baeza y nuestro amigo el ing. Javier Baeza Nieto, quien también fue presidente municipal hace algunos años, salimos a las 10:00 a.m. al rancho el jueves donde nos instalamos y nos alcanzo mas tarde el ing. Javier Baeza acompañado de su hermano el Dr. Jesús Baeza nieto, quien nos preparo un exquisito guiso y brindamos con un buen tequila EDICIÓN ESPECIAL del ing. Hugo muños de alba salimos como a las 6:00 PM. al rancho vecino, del Sr. Don Roberto Chapa, tío de los Baeza donde cenamos un rico caldo de pescado, seguimos brindando, cantando algunas canciones con la guitarra recordando viejos tiempos, una noche bohemia en donde a los hermanos Baeza y a don Roberto chapa se les veía una cara de felicidad por las melodías que entonaba Jesús y todos los presentes hasta ya entrada la noche. El viernes nos preparamos para campear, peinando una zona donde habían visto algunos buras sin éxito ese día. Pero el sábado muy temprano nos prepararon los caballos, el vaquero y guía llevándonos a otras zonas de las montañas mas altas y después de cabalgar entre la sierra, durante unas horas nos encontramos como a las 2:00 PM una manada de jabalís, no aguantándonos la tentación de dispararles siendo el ing. Ricardo Obele, quien acertó un buen tiro con su Winchester 30.06 para tumbar un ejemplar, después de bajarlo de la montaña lo dejamos bajo una palma, para continuar la búsqueda de los buras, pero antes de cambiarnos de caballos porque el mío era muy bronco ya que brincaba las rayas y arroyos secos, serian como las 3:00 PM cuando vi correr un venado bura, a mi izquierda, lo acompañaban 5 venadas como a 250 mts. De distancia en la parte superior de la montaña, bajándome inmediatamente del caballo, seguido por el ing. Obele, como no nos dio oportunidad de hacerle el tiro le dije a Ricardo que corriera hacia una piedra grande, para esperar que saliera de una raya diciéndole que saldría el venado en la 2° loma que tenia al frente como a unos 350 mts. Indicándole al ing. Obele que tirara como si estuviera a 400 mts. No acertando el tiro el venado corría muy rápido, lo metí al lente y le dispare apuntando la retícula a la altura superior de los cuernos, dándome cuenta que el disparo paso arriba del lomo disparando nuevamente el ing. Obele sin acertar ya que el ejemplar seguía su carrera fue entonces que apunte la retícula de 10" arriba del lomo acertando el disparo, fue entonces que Ricardo me dijo YA LE PEGASTE DAVID, sin embargo el venado seguía subiendo la montaña pero trastabillando bailando la danza de la muerte y nuevamente disparo Ricardo, observando yo por mi telescopio cuando el venado cae y rueda hacia abajo, quedando con las patas hacia arriba diciéndole a Ricardo que también su disparo había pegado, inmediatamente nos abrazamos felicitándonos, invadidos por la emoción, igualmente que el guía "Rafa" nos abrazo, también emocionado por esos disparos tan lejos que habíamos echo, ya que nunca los había presenciado, expresando que no esperaba menos de estos cazadores tan fregones, subimos a los caballos para rodear la montaña como unos 2 Km. Con unos voladeros con mas de 150 mts, de alto, por el riesgo de desbarrancarse, casi al llegar al lugar expreso el vaquero que el venado ya se había ido, que no estaba, como jugándonos una broma, ya que faltaban 300 mts. Para llegar al venado. Guiados por los voladeros y las bajadas con los caballos resbalándose aventando piedras llegamos como a 60 mts. Del venado bajándonos de los caballos para descender a pie hasta el venado, al encontrarlo y ver el tamaño y contarle las puntas de los cuernos nuevamente nos invadió la emoción, volvimos a abrazarnos, FELICITÁNDONOS seguimos la sangre hacia atrás de donde venia el venado y eran como 15 mts. Donde hacerte el disparo hasta donde cayo, en ese momento di gracias a dios por tanta bondad hacia mi persona, empezamos a subir el majestuoso ejemplar de nueve puntas y como de 140 k. Entre los tres. Avanzamos tramos de 5 mts. Hacia arriba tardamos como media hora para llegar a los caballos descansamos un rato y comentábamos como lo íbamos a subir ya que pesaba demasiado, intentamos subirlo con los cuernos hacia delante y no pudimos, intentamos nuevamente dos veces mas. Amarramos con la cuerda, las patas traseras y las jalamos uno y levantándolo por el otro lado los otros dos. Procedimos a amarrarlo al caballo, una vez arriba el venado olio la sangre, y empezó a brincar desesperadamente hasta aventarnos el venado por un lado, nuevamente al voladero, corrió el caballo espantado hacia arriba de la loma, subiendo el ranchero "rafa" unos 300 mts. A la montaña para traerse el caballo, volvimos nuevamente a subir el pesado venado hacia a otro caballo, pero ya sin viseras procede "rafa" a llevar al caballo con el venado por delante caminando hasta el rancho a pie como diez kilómetros de sierra, una vez que empezamos a regresarnos como el caballo con el venado arriba iba adelante lo olfatearían los otros caballos y se pusieran nerviosos no dejándose montar por nosotros, fue en ese momento que sentí un dolor intenso en el pie derecho, fijándome que tenia la pata del caballo sobre mi bota, mi reacción fue empujarlo de un codazo pero ni se movió pues del otro lado tenia el voladero el caballo, una vez liberando mi bota, jale el caballo a otra piedra, para subirme y brincarme a la silla, seguimos de regreso después de 2:00 hrs., de lidiar con la subida del venado al caballo, pasamos al lugar donde teníamos al jabalí subiéndolo y continuar hasta el campamento, en el camino nos encontramos con otra manada de jabalís, y únicamente LOS DISFRUTAMOS decíamos nos hacen falta unos 500 mts. Para llegar al rancho cuando los caballos al ver la casa, salieron a galope casi tumbándonos sin obedecer las riendas no quedando mas remedio que dejarlos correr hasta donde fuera ya que llegaríamos al rancho, fuimos recibidos por don Roberto, Javier y memo Páez, quienes inmediatamente nos felicitaron y nos salieron a recibir los tequilas del ing. Muños de alba y el cazadores, comentando Ricardo, "la cacería perfecta".

Al día siguiente salieron a caballo memo Páez y Ricardo, junto con "rafa" y el guía durante todo el día sin conseguir nada sufriendo una caída el caballo de Ricardo tumbándolo al cruzar el arrollo ya QUE LE gustaba brincar, cayendo de lado derecho donde llevaba uno de sus rifles, una vez que se repuso pasamos a checar el lente del rifle, por temor de que se hubiera movido, al día siguiente día domingo salimos a campear a pie, Ricardo, Javier y yo, durante todo el día, como a las 5:30 en la montaña ya de regreso por el lado derecho vi un venado como a unos 200 mts. Entre las palmas y sotoles, caminando hacia delante de nosotros buscando una loma , inmediatamente lo metió al lente Ricardo y lo seguimos hasta un clarito donde se le pudo disparar no sin antes distinguirle su gran cornamenta, en seguida las avispas se escucharon casi pegado desapareciendo de nuestra vista, "esta pegado" exclamo emocionado Ricardo fue entonces que los tres nos dirigimos hacia donde vimos que cayo, cual fue nuestra sorpresa, al ver 10 puntas en su hermosa cornamenta, de los venados del rancho de los Baeza, nuevamente invadidos por la emoción nos abrazamos efusivamente una y otra vez los tres, sacamos para brindar y bautizar tomando como padrino a David quien nuevamente agradecía a dios por el privilegio de vivir estos momentos de emoción, caminando hasta el rancho para traer la camioneta y las botellas de tequila para empezar el festejo una vez con el venado en el rancho y bien le ofrecía Ricardo a memo, "hay que superar la cacería del año pasado" y así fue una vez, seguí el brindis acabándonos una botella de chivas, un tequila y un apleton state.

Por que el venado bura que Ricardo había matado el año pasado era de ocho puntas, hasta que nos amaneció celebrando el triunfo de este día con este venado que llevaba, Ricardo se dio por satisfecho.

El día siguiente, lunes salio muy temprano memo Páez y "rafa" el ranchero a caballo rumbo a la sierra a una parte donde los veía seguido el ranchero diciéndole "no lleves lonche, que nos vamos a comer el hígado del venado asado" después de cabalgar varias horas llegamos a una montaña y nos pusimos a ver con los binoculares, durante media hora, cual fue la sorpresa de memo que vio un bura caminando en una raya, en medio de dos lomas como a unos 800 mts. Pero el viento iba en dirección del venado, baje a la montaña y camine por la parte de atrás de una loma larga hasta llegar a donde vi el venado, cruce la loma lentamente, casi al llegar a arriba me pare un momento para reponerme del cansancio de las subidas y bajadas de la loma, quite el seguro de mi 30-06 Winchester limpie el lente y camine muy despacio, buscando hacia abajo en la raya al venado, me senté en una piedra y con el lente busque el venado, moví sin querer una piedra y rodó y de repente enfrente de mi en la loma, a la mitad, arrancaban un macho muy grande siguiéndolo una venada y un cornicabra, como a 250 mts. Le apunto al grande medio cuerpo adelante, y pega la bala adelante del venado y se asusta y se para, le apunto al codillo y disparo, escucho pegado el tiro pero sigue corriendo, , ya no veo al grande y empieza a subir el cornicabra, lo meto al lente y pensé me quedan dos tiros, y si me sale el grande no abra tiempo de abastecer el rifle, llega a mero arriba el cornicabra y se pierde, le meto tiros al rifle y ya no vi al grande, la venada sigue al cornicabra, me paro y empiezo a bajar y cruzar la raya subo hasta donde habían arrancado los venados, reviso y veo unas gotas de sangre las sigo, y mas, y mas, camine como 80 mts. Hacia abajo, y lo encontré metros debajo de una palma caída tenia el tiro atrás del codillo, le atravesó los pulmones, levante la vista al cielo, y le di gracias a dios por este momento de emoción que no se compra en ninguna tienda. Cruce la loma por los caballos, para subir el venado de 8 puntas con el ranchero batallamos mucho pero lo subimos, me regrese a pie, jalando el caballo, llegamos al rancho, y festejamos alegremente con tres venados y un jabalí, los veinticinco años de cacería en chihuahua. Agradecimos la invitación de la familia Baeza mis hermanos Jesús, Javier, Rodolfo y de mi compadre don Roberto chapa también muchas gracias a mis compañeros de cacería Ricardo y memo y mayor agradecimiento al supremo creador.

ATENTAMENTE
SU AMIGO
DAVID AMARO GUERRERO

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