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Fotografía
de Caza Mayor.
Artículo tomado de la revista Caza Mayor México |
El motivo u objetivo |
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Sabemos que una buena fotografía es la que nos hace recordar el momento. Por eso, todos los elementos presentes en dicho momento deben captarse en su mejor estado. Los tres elementos básicos de nuestro motivo fotográfico son:
La pieza o trofeo. Una vez cobrado el animal, debemos prepararlo para que luzca lo mejor posible, sin olvidar que es el motivo principal de nuestra aventura y que, gracias a la fotografía, lo recordaremos siempre, por lo que les aconsejo seguir estos consejos cuando sea posible:
Ubicación para la sesión de fotos. Debemos buscar un claro en el bosque característico del hábitat natural de nuestra pieza, que esté bien iluminado, sin obstrucciones, con la suficiente amplitud para que luzca de cuerpo completo y se observe con claridad los detalles del sitio donde lo cazamos. Podemos tomar unas fotos en el punto exacto donde cayó, pero serán sólo para documentar, si así se desea, ya que artísticamente dicho lugar no tiene ningún valor si no se apega a las condiciones ideales para tomar unas buenas imágenes. Por otra parte, debemos evitar captar casas, vehículos, caminos o brechas, rejas o cercas, mochilas o sus contenidos, la sombra del fotógrafo, etc. Cualquier cosa hecha por el hombre desmerece la salvaje naturaleza del entorno, hasta el mismo rifle puede estorbar, ya que, al sujetarlo para que salga en la foto, no atinamos a sostener bien la cabeza del animal. Asimismo, puede ser que, por comodidad, tomemos la clásica -y horrenda- foto del venado sobre la tapa de la caja de la pick-up.
El cazador: el elemento más importante de la fotografía somos nosotros mismos quienes, con gran respeto, cedemos el primer plano a nuestra pieza y nos rodeamos del entorno salvaje en donde habita. Si tenemos que tomarnos unas fotos para algún documento oficial, tratamos de salir lo mejor y más claramente posible, ¿por qué no cuando acabamos de conseguir un trofeo? Desde luego, no estoy hablando de que nos vistamos de etiqueta para tal caso, pero sí de lucir lo mejor posible en esas fotos tan importantes. El principal enemigo del cazador en las fotografías es la gorra o sombrero, el cual es una prenda de indiscutible necesidad durante el desarrollo de nuestra aventura, pero un gran estorbo en el momento de tomarnos las fotos. Su función principal es la de proporcionarnos sombra sobre los ojos y es eso, justamente, lo que impide que nuestro rostro pueda apreciarse con claridad en la fotografía, provocando el efecto de "ojos de mapache". Es necesario levantar el ala de nuestra gorra o sombrero por unos segundos mientras nos toman las fotos, para que el sol nos dé la cara y ésta salga con claridad en la fotografía. No es recomendable quitarse la gorra, a no ser que traigan un cepillo o peine, ya que las gorras nos despeinan y saldríamos "con los pelos parados". Arreglemos nuestro atuendo, de manera que se demuestre el respeto que tenemos de nosotros mismos ante los ojos de los demás. Recordando -como dicen en el anuncio- que la ropa cubre lo que somos y descubre lo que queremos ser. Esperamos que estos simples consejos les sean de alguna utilidad. Artículo tomado de la revista Caza Mayor México. |
El motivo u objetivo |