He
leído innumerables relatos de cacería en México
y he dado lectura algunos libros de cazadores de talla internacional,
como también he escuchado miles anécdotas que
resultan a mi pobre entender de cazador "fascinantes".
Quién no ha leído por ejemplo "El Cazador
Blanco" de J.A. Hunter, quién no conoce el libro
"Cacería" del celebre cazador mexicano A. Imaz
B., libro del que no he logrado encontrar otra edición
y que en cierta forma me dolió regalar a un amigo q.e.p.d.,
quién no ha realizado disparos memorables a distancias
increíbles o abatido excelsos ejemplares.
Creo
que fácilmente se podría escribir un libro del
tamaño de una biblia si se documentaran los relatos de
un grupo de tan solo veinte cazadores, una cosa si podría
afirmar el común denominador de todas éstas aventuras
sería el siguiente: la pieza fue abatida.
Por
lo anterior, honor a quién honor merece a todos esos
reconocidos cazadores nacionales o internacionales que en su
momento lograron abatir el ejemplar que faltaba en sus museos
personales, sobre todo aquellos en los que las circunstancias
en que los realizaron los expusieron a sufrir accidentes de
graves consecuencias, pero que en su momento lograron resolver
en forma exitosa. Muchos de ellos han recibido importantes reconocimientos
por diferentes asociaciones, clubes cinegéticos, fabricantes
de marcas de prestigio, etc. Por mi parte "Aplausos"
Ahora
quiero aprovechar este espacio para proponer y ofrecer un premio
que motuo propio he denominado "Excelencia Cazadora"
solo que desgraciadamente éste reconocimiento no tiene
valor económico alguno, es completamente intangible por
lo tanto no tiene ni color ni dimensiones, es totalmente "simbólico"
por lo tanto tiene mucho significado, obviamente no se puede
entregar en forma física porque es hasta el día
de hoy, es Imaginario.
Lo
que si puedo garantizar es que tiene atributos y valores muy
importantes que voy a citar a continuación: está
lleno de ética, adornado con verdadero altruismo, generosidad
y humanidad. Además, dicha distinción no se otorga
necesariamente a aquellos cazadores que tienen más piezas
en las paredes de su sala de trofeos, ni aquellos que se hallan
distinguido por sus importantes aportaciones económicas,
mucho menos a aquellos que representan o promocionan la comercialización
de algún producto o de alguna marca deportiva.
Este
premio tiene un requisito muy especial para hacerse acreedor
a él y solo puede ser otorgado a aquél cazador
cuyo linaje, prosapia y comportamiento cumplan con los siguientes
requisitos: caballerosidad, nobleza y filantropía.
Leí
con mucho interés el artículo que escribió
la esposa de un cazador a quienes no conozco y quiero elucidar
que viví en la lectura de los renglones de su escrito,
una triple satisfacción. ¿Triple satisfacción?
¿Es esto posible? Yo pienso que sí, trataré
de explicarme: uno, la satisfacción que sintió
esta respetable dama al haber disfrutado lo majestuoso de la
naturaleza y su hermoso venadón; dos, la satisfacción
personal mía de poder imaginar los momentos que ella
vivió, cuando vio el animal a través del lente
lo metió en la cruz para disparar pero prefirió
sacarlo de su mira para apreciarlo y disfrutarlo a toda su plenitud
a simple vista; tres, la satisfacción compartida de ella
y su lector por haber decidido dejarlo con vida.
Si
le iba a dar o le iba a fallar no sé, pero de una cosa
yo también estoy seguro y no me cabe la menor duda, señora:....
"el venado lo sabía"
Congratulaciones, reciba por este medio el primer premio que
este lector se atreve a ofrecer, recíbalo por favor se
lo ganó, es para usted ..... "EXCELENCIA CAZADORA"
Ing.
Mario A. Niño Ch.