Cazador.

México, el Paraíso de los Cazadores de Venados.

Eduardo Rivera.

México es un país mega-diverso y su patrimonio biológico se ve enriquecido con distintas especies y subespecies de venados que habitan por todo el territorio nacional.

En la república mexicana existen cuatro especies de cérvidos: el venado de cola blanca Odocoileus virginianus, el venado bura Odocoileus hemionnus, el venado temazate rojo Mazama americana y el yuc o venado temazate pardo de Yucatán Mazama pandora.


Venado de cola blanca.


Venado temazate.

La gran diversidad biológica de México se debe a que es el único país continental, en el mundo entero, donde dentro de sus fronteras se encuentra casi la totalidad de los límites de dos grandes regiones biogeográficas; la Neártica y la Neotropical, además de una importante franja de transición. Esto explica porqué México tiene tal variedad de bosques y selvas, además de zonas de matorral xerófilo, pastizales, desiertos, cuerpos de agua y vegetación acuática y subacuática, que constituyen la cobertura vegetal que forma el hábitat de su rica fauna silvestre. Este factor se ve reflejado en la variedad de venados y otras especies de caza, disponibles en México. Sin embargo esa diversidad se extiende a otros aspectos, como los culturales y los sociales, factores que deben ser contemplados para entender la enorme riqueza de sus recursos naturales renovables y lograr su conservación, aprovechándolos de manera sustentable.


Venado bura.


Yuc.

Venados de Cola Blanca

Dentro de la república mexicana se encuentran 14 subespecies de venados distribuidos en las distintas regiones biogeográficas, excepto en la península de Baja California.

Región Neártica
En esta región existen cuatro subespecies de venados de cola blanca, las cuales están bien identificadas: El O. v. texanus y el  O. v. cousei cuya distribución geográfica la comparten con los Estados Unidos de América. El O. v. carminis, propio de la serranía Maderas del Carmen y sus alrededores en Coahuila, aunque su distribución se extiende a parte de Chihuahua y al sur estado de Texas, EE UU. Y el O. V. miquihuanensis, endémico de México. Su nombre sub-específico se debe a que Goldman & Kellog, colectaron algunos especímenes cerca de Miquihuana, Tamaulipas en 1940.

Franja de transición
En esta franja se encuentran especies animales y vegetales propias de ambas regiones biogeográficas compartiendo el mismo hábitat. Por ejemplo, en la sierra madre oriental, en Tamaulipas, coexisten el oso negro, propios de los bosques boreales de Alaska y Canadá, con el jaguar, propio de las selvas amazónicas. Así mismo las subespecies de venados propias de esta franja, presentan algunas características propias de los venados de la región Neártica y otras características típicas de los venados neotropicales.

Estas subespecies son: El O. v. sinaloe, propio del centro de la costa del pacífico mexicano, el O. v. veraecrusis que se encuentra distribuido a lo largo de la costa del Golfo de México y el O. v. mexicanus que junto con el O. v. oaxacensis,están distribuidos por el sur del centro del país.


Ejemplar de venado de cola blanca de la costa del golfo, cobrado en el estado de Veracruz.

Región Neotropical

Las subespecies de venado de cola blanca del neo-trópico mexicano son: El O. v. acapulcensis, el de menor peso y talla de los venados de cola blanca de México, propio de la costa sur del pacífico mexicano, el O. v. toltecus y el O. v. thomasi, en el istmo de Tehuantepec. El O. v. yucatanensis y el O. v. truei en la península de Yucatán. Y el O. v. nelsoni que vive en el bosque de niebla en la Sierra Madre el Sur, en Chiapas, compartiendo el hábitat con dos míticas aves; el quetzal y el pavón.

Venados Bura
Dentro de esta especie, existen cinco subespecies de venados bura más una subespecie de venado de cola prieta, en México.

Hay dos subespecies mexicanas de venados bura que son endémicas de las islas en donde se encuentran confinados; el venado bura de la Isla del Tiburón O. h. sheldoni, en el mar de Cortés y el venado bura enano de la Isla de Cedros O. h. cerrosensis, en el océano pacifico, frente a la península de Baja California.

Existen tres subespecies de venado bura cuyas distribuciones geográficas están bien definidas, estas son: El buro del desierto Arizona-Sonora O. h. eremicus, es el más corpulento y majestuosos de todos los venados buras de México, el venado bura del desierto O. h. crooki, que habita en el desierto de los estados de Chihuahua, Coahuila, Durango y Zacatecas. Y el venado bura peninsular O. h. peninsulae, endémico de la península de Baja California.

En la vertiente que da al pacífico, en las montañas del norte de la península de Baja California, habita el diminuto venado de cola prieta O. h. fuliginatus, cuya nomenclatura ha creado controversia, debido a que en inglés está clasificado como Southern mule deer (venado bura del sur). Sin embargo sus características coinciden con las de las demás subespecies de venado de cola prieta.


   Ejemplar de venado de cola prieta.

Característica distintiva del venado de cola prieta.

Los Venados Temazates.

En México hay dos especies de venados temazates: el venado temazate rojo y el yuc o temazate pardo de Yucatán.

Los temazate rojos.
Si algún venado de México merece el calificativo de enigmático, ese es el venado temazate rojo Mazama americana. Su enigma no radica en su escasez, sino a lo inaccesible y espeso de los bosques donde habita, lo que hace que los avistamientos sean muy escasos, aunque su población se encuentre sana, donde su hábitat no ha sido modificado o fragmentado. Su nombre común proviene del vocablo mazatl, que en náhuatl significa venado, sin embargo en todos los sitios donde habita este venadito tiene un nombre vulgar diferente. Por ejemplo en Chiapas le dicen “corzo”, en el sur de Veracruz le dicen “mazate”, en la Huasteca veracruzana lo conocen como “coachochoco”, en la hidalguense le llaman “coachacal”, en la potosina le dicen “chacal” y en la tamaulipeca “chacalillo” o “venadito rojo”, en la zona maya de la península de Yucatán le dicen “chac-yuc” mientras que quienes no pertenecen a esa etnia indígena le llaman “cabrito rojo”. Los escasos encuentros cercanos con el hombre se presentan generalmente durante cacerías de subsistencia, regularmente en batidas organizadas por cazadores campesinos. Son muy escasos los cazadores deportistas que han corrido con la suerte de cobrar un ejemplar de esta elusiva especie, por lo que a pesar de su minúsculo tamaño, el venado temazate rojo sea, tal vez, el más notable de los trofeos de caza, en lo que a venados mexicanos se refiere.

En México se reconocen dos subespecies de venados temazates rojos; el venado temazate de montaña M. a. temama, que habita en las regiones montañosas de la región neotropical y el venado temazate rojo de las tierra bajas M. a. cerasina, propio de las selvas medianas subperennifolias y altas perennifolias, de la frontera sur de México.

Su controvertida nomenclatura se extiende al campo científico, donde existe discusión sobre su correcta clasificación. Aunque actualmente está clasificado como Mazama americana, existe la iniciativa de reclasificarlo como Mazama temama, pues presenta características que lo distinguen de las demás especies del género Mazama.

El yuc
Esta especie es la más común del género Mazama en México, de hecho es el cérvido más abundante en la península de Yucatán. Sin embargo los pobladores de la península rara vez lo conocen bajo el nombre de temazate. Generalmente le dicen yuc o cabrito aunque también se pueden referir a esta especie como sac-yuc o cabrito bayo, cuando quieren diferenciarlo del temazate rojo.

Esta especie está bien identificada, pero su clasificación taxonómica se mantuvo confusa, por casi un siglo. Merriam fue el primero en clasificarlo correctamente como Mazama pandora en 1901. Posteriormente en 1945, Goldman y Moore, incluyeron a esta especie dentro de las subespecies de temazate rojo llamándolo erróneamente Mazama americana pandora. En 1951,Hershkovitz lo confundió con una subespecie de corzuela parda, dándole el nombre de Mazama gouazoubira pandora. En 1988, Medellín examinó 70 especímenes de yuc y llegó a la conclusión que esta es una especie monotípica y endémica de la península de Yucatán, por lo que finalmente en 1998 quedó correctamente reclasificado con su nombre científico original.


Distribución geográfica del yuc

El color del pelaje del yuc varía del gris pardo al café alazán. Dichas variaciones  han confundido a algunos cazadores que han cobrado dos especímenes de la misma especie, pero de diferente fase de color y hasta los han registrado como tal en el libro de récord del Safari Club Internacional, pero esa confusión es fácil de esclarecer poniendo atención en el peso y la talla del ejemplar, ya que el M. pandora es mucho mayor que su congénere el M. americana además la conformación de sus astas y el tamaño y color de las orejas de ambas especies son muy diferentes, lo que los hace inconfundibles.

El nombre vulgar del yuc en inglés es; Yucatan brown brocket deer o Yucatan gray-brown brocket deer. Sin embargo algunos autores tradujeron su nombre vulgar, al castellano, como temazate “café” en vez de temazate pardo. descuido que aparece constantemente en publicaciones.

Turismo Cinegético más Cacería Deportiva, igual a Conservación.

En su afán de promover a México como destino para el turismo cinegético, Hubert Thummler, cazador deportista de fama internacional, ha hecho compatibles las categorías deportivas de venados de México, con su clasificación taxonómica. Dándole a la cacería deportiva un sentido de competencia que va más allá de medir la habilidad del cazador con el sentido de supervivencia de los animales y las medidas de los trofeos para registrarlos en el libro de récord, de tal forma que exhorta a todos los cazadores deportistas a recorrer las distintas regiones de México, con el fin de generar derrama económica, sobre todo en aquellos sitios remotos en donde de otra manera, las divisas extranjeras que traen consigo los turistas nunca llegarían.

Gracias al aprovechamiento racional de los venados y demás especies de caza, existe una justa remuneración para los campesinos mexicanos, a cambio de sus esfuerzos de conservación. Esto está provocando que los campesinos involucrados, dejen de destruir el hábitat, renuncien a la cacería de subsistencia, vigilen sus tierras con el fin de evitar el furtivismo y difundan en las comunidades vecinas las bondades de la cacería organizada.

Aquellos cazadores que logren cobrar en buena lid todas las categorías de venados mexicanos, serán acreedores del trofeo Thummler.

El trofeo Thummler es una magnífica y espectacular escultura de bronce, obra del maestro saltillense, José Antonio García Guerra, que interpreta a la República Mexicana y su biodiversidad, que está simbolizada por distintos bustos de venados que representan las distintas especies y subespecies de cérvidos de México, para será entregada a aquellos cazadores que completen el “Super Slam de Venados de México”.

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