El Venado que no disfruté.
M.V.Z. Luis Carlos Grajeda.


Era un viernes, fin de temporada 05-06 de venado bura y cola blanca en el Estado de Chihuahua. Mi compañero Gabriel (connotado Ingeniero Agrónomo) me llama y me dice que si salíamos como despedida de la temporada, yo no podía ya que estaba estudiando un diplomado que se realizaba viernes y sábados, pero que solamente nos fuéramos el sábado por la tarde y domingo en la mañana para regresar a trabajar el lunes, ya que inicio mis labores a las 6: 00A.M., y lo condicione a que hiciera las compras el sábado por la mañana para en cuanto saliera yo de clases nos fuéramos de cacería (es muy lento para arreglarse y ordenar sus cosas).

Salí yo de clase a la 1:00 P.M. y lo llame y le dije que pasara por mi, que yo ya estaba listo, que lo único que llevaría era mi rifle y costal con sliping y ropa para cambio ¡OH! SORPRESA llego a las 2:00 P.M. sin comida ni bebida, así que a esa hora empezamos las compras de los víveres y lonche para el camino.

Bueno, ya con todo en la flamante Dodge cabina y media color dorado (camuflaje), emprendimos el viaje, ya bajamos a terraceria y le dije oye Gabriel, detente, vamos a sacar un rifle con la confianza de que saliera un hastudo en el camino al rancho, oye, me dijo, tu si y yo?, bueno pues tu manejas y el lado izquierdo es para ti , el derecho para mi y el frente del que lo vea, ok, ok. Habían transcurrido unos 20 minutos cuando veo un macho de considerable cornamenta y 3 hembras frente a nosotros, decidimos que dispararía yo, después de discutirlo a lo largo de unos minutos. Oh yo gran cazador seguro de mi 30-06, me apunto suelto en el codillo, vaya sorpresa!!!!!!! No le pegue, vi un polvo por arriba del animal, nos fuimos a asomar y los alcanzamos a observar, ya en la sierra, muy lejos, ya era tarde y obscurece temprano.

Llegamos al rancho, saludamos al dueño, el cual nos recibe con un agrado de amigos, le dije que iba a checar mi rifle, realice un disparo el cual pego a mi derecha, por lo cual considere no seria bueno mover, así que opte por dejarlo así. Ya nos fuimos a la casa grande a degustar un buen steak con agradable alegría mexicana, hasta cambiar un poco el nombre, ya tarde nos dispusimos a dormir.

Por la mañana, a las 5:30 A.M., muy oscuro nos levantamos para disponernos a salir, cuando el dueño nos sugiere vayamos al rancho vecino ya que donde pretendíamos cazar se encontraban unos cazadores vecinos, lo cual tomamos en cuenta, dirigiéndonos al lado contrario. Llegamos al amanecer al rancho contiguo presentándonos, cual fue mi sorpresa que el dueño había dejado dicho que yo podía pasar sin ningún problema, que hacia tiempo esperaba mi visita, lo cual tomamos con mucho gusto.

Disponiéndonos a iniciar nuestra cacería tratando de acercarnos lo mas posible a los cerros, al acercarnos al mejor punto observamos un venadito de 8 puntas (nuevo), tomamos fotos y proseguimos. Mas adelante Gabriel volvió a ver los venados, seguido optamos por iniciar una campeada pero logramos ver otro venado chico, tal vez el mismo que habíamos visto la 1ª. Vez, luego le digo a Gabriel, sigue tu a pie yo te espero por el camino por detrás del cerro y así lo hicimos, cuando por radio me dice que había localizado al macho grande, pues le dije suénale no preguntes, total no pudo tirar. Decidimos ir a comer, para por la tarde (domingo) seguir. Comimos un buen rib bye, el Ing. López gusto de una buena siesta, acto seguido iniciamos nuestro campeo vespertino.

Como mi compañero ya había caminado en la mañana, me toca turno, e inicie mi caminata luego de ponernos de acuerdo donde dejaríamos la flamante Dodge, camine alrededor de 20 min. Cuando vi unas venadas contra el sol y le avise a Gabriel por radio por que el se encontraba al otro lado, camine algunos 20 pasos cuando salio su majestad, lo enfoco con los binoculares y me gusto la pieza, pues que monto, apunto y no le pego, ay! Mamacita, otra vez atrás y arriba pero el del lobo salio a relucir y me apunto de nuez adelante al pechito y para abajo; inmediatamente luego le aviso a mi amigo Gabriel, que ya estaba, nos pusimos de acuerdo y mientras lo abrí , lo puse a escurrir y me dirigí a donde quedamos de vernos, el camino viejo y poco transitable, así que había que hacer camino al andar por fin llegamos donde había dejado el trofeo, amenazaba aguanieve y bajo la sombra del cerro tomamos fotos y el venado para arriba, la mitad del camino buena y la otra mitad peor, yo le digo a Gabriel, no te preocupes te indico al paso el camino y como les platique en un inicio lo lento y cuidadoso no me os preocupe, así transcurrió el 98% del camino, cuando faltaban escasos 25 metros para llegar a la brecha, hizo caso omiso de mis indicaciones y le pelo derecho con la novedad que trono 2 llantas, ahora si compadre a llorar en casa del demonio, y le digo Gabrielito ya tienes que contarles a tus nietos 0H!!!!! sorpresa me contesto bien molesto las pen………….. no se platican.

Bueno con paciencia y pensando como vamos a salir, nomás una llanta de refacción, falta una, así que como le íbamos a hacer, contábamos con silicón negro, parche para colchón de aire, cerillos y muchas bolsas de plástico que dan en los súper con el mandado.

La reventada por un costado de la llanta aproximadamente de 3cm así que tratamos de parchar con el material, ya nos daban las 17:00 P.M. y obscurece, cuando en este tiempo dejamos que se oreara e iniciamos a vuelta de rueda avanzamos aproximadamente 1 km. Y la llanta se vació. Así que decidí salir a pie a buscar ayuda aproximadamente 25 km., mientras el Ing. López se dedicaba a realizar la misma faena del parche, logre avanzar aproximadamente 8 km. Cuando me llama Gabriel y me dice que logro inflar la llanta, bueno pues empieza nuestra aventura del famoso venado 10 puntas; 5 min. de avance por 7 min. de levantar la llanta e inflado, hasta llegar al primer auxilio aproximadamente a la 1:00 A.M. donde pensábamos que nos darían un aventón, pero OH!!!!!!! SORPRESA nos dijeron que tuviéramos suerte y que si llegaríamos al pueblo, pues esto desde los 5 min. y 7 min. se hizo interminable, pasamos la noche inflando la llanta con un compresor pequeño para colchones, así que ustedes dirán. Pero eso si con unas levaduras frías y bien administradas hasta llegar a la casa de ustedes a las 6:00 A.M. y bajamos RAPIDAMENTE MIS COSAS, EL VENADO NO DISFRUTADO Y MUY MENTADO 5 POR 5, pero había que ir a trabajar aunque el venado se quedo intacto hasta ese día por la tarde.

PD. Cuando el llantero vio la que habíamos realizado le regalo a mi amigo Gabriel 2 llantas nuevas por que ver para creer. De las fotos no anexamos ninguna por que no salieron, solo recuerdos y chinnnnn…………bien puesta y todo por esos benditos venados o bien llamado vicio cabrón.


Mi amigo Gabriel (gorra naranja) y yo.

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