Cazador.

El ranchero aventurero.

por El Centauro.

Cuentan los amigos en el café, de un ranchero aventurero…. de esos, de los que hay en otros estados (o sea que no es de aquí), quien veía con celo a su vecino, ya que había instalado una serie de mallas o “cerco cinegético”, y otras….. de esas llamadas “Corraletas”.

Con curiosidad y celo, pensaba que él mismo se estaba perdiendo de algo bueno, ya que muchos de sus amigos hablaban de las grandes virtudes y millonarios ingresos “que se comenta”, obtienen por la “enorme” producción y calidad de venados y cornicurvos, de esos…..de esos, que se dan en otros estados y que “dicen” que se venden en miles de dólares, haciendo largas filas los “gringos” que quieren entrar a matar uno de esos “monstruos” con pacas de dólares en la mano. Pues… resulta, que un buen día se topó con uno de tantos “técnicos,” que atendiendo la voracidad de esos rancheros, que ya dijimos son de otro estado, siempre están dispuestos a cumplir con sus requerimientos a cambio de un buen billete, pero, que lejos de brindar una buena asesoría para presentar un buen proyecto y analizar a fondo la viabilidad del mismo, le cotizan la instalación del “criadero” y obvio, sus honorarios para que inicie operaciones. Po´s total, el amigo ese adquiere su membresía al “Club de Toby” y puso su criadero pá no quedarse atrás.

El problema, llega luego de varios años de estarle metiendo dinero a un barril sin fondo; que pa´l “técnico”; la gasolina; que el helicóptero; el semental; el alimento; bebederos; comederos; sombras; cerco eléctrico; veterinario; más helicóptero; el leonero; más líneas de agua; que el semen; que los biólogos; que la inseminación; más helicóptero, etc., etc. Luego, la soñada producción de monstruos “genéticamente seleccionados” que compró y las “pajillas millonarias” y su rotundo 80% de fertilidad, la cría permanece más corriente que común. La fila de clientes millonarios permanece vacía y ahora resulta, hasta que la “legalidad del criadero” está en tela de juicio, ya que nadie le informó, que para permitir la cría intensiva de ejemplares nativos solo es posible bajo un programa oficial de repoblación que no existe. El amigo decide que ya no quiere estar engordando tanto animal inútilmente con ese alimento especial y caro, por lo que ha optado por  “liberar” a sus animales, sin embargo, tampoco nadie le advirtió que no puede hacer liberaciones, ya que implica un riesgo sanitario para las poblaciones en vida libre por haber estado en confinamiento, alimentados con proteína animal y sujetos al hacinamiento que fomenta la transmisión de enfermedades, así mismo, sus vecinos no quieren que los suelte, para no asumir esos riesgos sanitarios en sus poblaciones y tampoco, la manipulación genética de sus animales, ya que provienen de pocos sementales y afectan la diversidad genética de la población en vida libre, que es lo que ha favorecido la evolución y adaptabilidad de la especie en ese medio. Pa acabarla de amolar, tampoco puede hacer reclamo a su “técnico”, ya que éste nunca le prometió un proyecto exitoso, simplemente le facilitó la creación de su “encierro” al igual que al resto, pero es su bronca, no del técnico, al igual que la inversión y el fracaso.

Total ha sido una gran aventura, ….pero lo bueno, que también lo hay, es que gracias al ganado y sus altos precios, las buenas y abundantes lluvias del año que mantienen gordo el ganado y los potreros con abundante pasto de sobra para el siguiente año, le brindan ingresos de sobra para tener un zoológico particular. Pero la inversión en infraestructura no para, ahora invierte en letreros en inglés para señalizar el acceso al “criadero,” ya que los gringos no encuentran el camino correcto donde deben hacer la fila pa entrar. El que sí ha visto el camino, es el “otro” vecino, el del otro lado, que también se ve algo curioso y…medio celoso, tal vez se interese…. en....comprar un pié de cría?….tal vez….

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