Los
cervatos o cervatillos nacen después de un período
de gestación de aproximadamente 200 días, el cual
puede fluctuar entre 195 y 212 días. La mayoría
de los nacimientos generalmente se presentan a mediados del verano
durante los meses de julio y agosto. Comúnmente las hembras
alcanzan su madurez sexual a la edad de 1.5 años (finales
de otoño) y paren un solo cervato durante el siguiente
verano (dos años de edad). Cuando su edad fluctúa
entre los tres y siete años, es común que sus partos
sean de "cuates" (nacimientos de dos cervatos). Algunas
hembras como se ha podido constatar en la región, pueden
parir incluso hasta tres cervatos y muy ocasionalmente cuatro.
Generalmente
los cervatillos son paridos en un matorral denso, donde es posible
ocultarlos de sus depredadores, y no obstante que los recién
nacidos pueden parecer fácilmente vulnerables por los coyotes
u otros depredadores, la protección que les imparte su
pelambre moteado, los hace pasar prácticamente inadvertidos
a los depredadores, al confundirse con las sombras que proyecta
la cobertura vegetal y por su casi total carencia de olor durante
los primeros días de nacidos (Halls, 1978).
Observaciones
de campo realizadas en la región, han permitido constatar
que cuando el parto es normal, comúnmente no excede de
una hora, y una vez realizado, la madre olfatea a su cría
y procede a secarla lamiéndola con el objeto de activar
la circulación del recién nacido. Posteriormente,
la madre se come la placenta, la cual contiene un alto nivel de
hormonas.
Después
de 15 o 30 minutos de nacido, el cervatillo se levante buscando
mamar la ubre de la madre para obtener las primeras ingestiones
de "calostro", producto lácteo que le proporciona
al recién nacido, además de una excelente calidad
alimenticia, los primeros anticuerpos que lo protegerán
de las enfermedades que la madre haya padecido.
El
período de lactancia de los cervatos generalmente se extiende
durante dos meses; sin embargo, es común que a partir de
la segunda o tercer semana de nacidos, comiencen a consumir forraje
natural.
De
acuerdo a observaciones de campo realizadas en varios municipios
del noreste de México, el moteado del pelambre de los cervatillos
tiende a desaparecer en un período que puede variar entre
70 y 100 días después de nacidos.
Cabe
señalar finalmente, que en edad adulta, cambian su pelaje
dos veces al año. En el verano el pelo es de color rojizo-castaño
y durante el invierno es de color grisáceo obscuro, más
brillante y más largo, además de ser un mejor aislante
contra las bajas temperaturas.