Uno
de los temas más controvertidos en el manejo de las poblaciones
silvestres de venado cola blanca, es el relativo a si deberán
o no eliminarse de la población los machos que presentan
astas aleznadas, comúnmente conocidos en la región
como "aleznillos" y cuyo nombre obedece a su similitud
con las leznas puntiagudas que utilizan los zapateros para agujerear,
coser y pespuntar las pieles.
A
este respecto, es importante referir los estudios realizados por
Baxter et al. (1977) en Texas, E.U.A., los cuales demostraron
que los venados de un año y medio de edad, cuyas primeras
astas fueron del tipo "lezna" o "aleznillos"
y que fueron suplementados con una dieta a base de 16% de proteína
cruda, lograron a la edad de 2.5 años un promedio de 6.78
picos por venado y una abertura promedio de ancho máximo
entre astas de 29.5 cm (11 5/8"). Estos mismos venados, lograron
a la edad de 3.5 años, un promedio de 7.22 "picos"
por venado y una abertura promedio de ancho máximo entre
astas de 36.2 cm (14 1/4").
De
acuerdo con lo anterior, se puede establecer que un gran porcentaje
de los venados cuyas primeras astas (1.5 años de edad)
son del tipo "lezna", con una nutrición adecuada
y de alto porcentaje de proteína cruda, pueden llegar a
desarrollar a futuro astas de mejores características;
sin embargo, difícilmente llegarán a ser buenos
trofeos, ya que de acuerdo al estudio referido, los machos cuyas
primeras astas (1.5 años de edad) no fueron del tipo "lezna",
o sea, machos con canastas de astas de cuatro picos o más,
lograron un promedio mayor de picos y de abertura máxima
entre astas. Siendo lo más significativo, el hecho de que
sus astas fueron en promedio 71% más pesadas durante los
dos años que duró la investigación, lo cual
se puede interpretar, como astas de mayor volumen y por lo mismo
de mejores características desde el punto de vista de trofeos
(Baxter et al., 1977).
De
acuerdo con lo anterior y aunque en primera instancia, parecería
que por ser este un problema relacionado con la genética
del animal, lo recomendable sería su eliminación
sistemática de la población; sin embargo, sería
conveniente considerar las observaciones de campo que se han podido
obtener en la región noreste de México:
1.
No es fácil para un cazador que sale a cazar una vez al
año, juzgar correctamente si el venado aleznado que está
observando es realmente un animal de baja calidad genética,
ya que puede suceder que el animal que está por "eliminar"
sea en realidad un animal de buenas características genéticas,
pero de astas pequeñas, por haber nacido en una época
crítica; o bien, porque se está desarrollando en
un hábitat de baja calidad, producto de un mal año
de lluvias y/o mal manejo del hato de ganado bovino que comparte
su hábitat. En muchos ranchos se ha podido constatar, por
ejemplo, que en años de baja precipitación pluvial,
la incidencia de venados aleznados se incrementa considerablemente;
esto en algunos de los casos resulta lógico, simple y sencillamente
porque los animales que presentan astas aleznadas, son animales
de 1.5 ó 2.5 años de edad y están en el período
de crecimiento del cuerpo (esqueleto y músculos), razón
por la cual, la mayor cantidad del alimento que consumen se aprovecha
para la formación del cuerpo y no de las astas.
2.
¿Hasta donde se logra un control de este problema? Si sabemos
que nacen también hembras que pueden transmitir estas características
(genética) de "aleznillos" a sus descendientes.
Hechas
estas reflexiones, con el objeto de mejorar la calidad genética
de la especie y como una medida de manejo de la población,
se considera que se traten de eliminar (contando con la autorización
correspondiente) sólo los venados que presenten características
de animales "inferiores" en calidad, como pueden ser
"aleznados" o no; venados sin "defensas" o
"guardamontes" en sus canastas y otros que no exhiban
buenas características físicas o de astas.
Con
respecto a lo anterior, es importante señalar que esta
tarea no se encomiende a cazadores que no tienen la suficiente
experiencia para hacer esta "selección", ya que
pueden cometer serios errores, que lejos de beneficiar a la calidad
de la población, la afecten como resultado de la eliminación
de machos jóvenes de buena calidad genética.
En
caso de adoptarse este tipo de medidas de manejo y control, la
caza de los animales requeridos a eliminar (como parte del programa
de manejo de la especie), deberá hacerse contando con los
permisos correspondientes, ya que de otra forma es ilegal.