Después
del primer parto en el que generalmente paren un sólo cervato,
es común que si la población de venados es sana
y cuenta con un hábitat de buena calidad, los partos sucesivos
(hembras de tres a siete años de edad) sean de "cuates"
y ocasionalmente de "triates".
Se
considera que cuando la relación hembras (madres): cervatos
alcanza valores superiores a 1:0.5, o sea, de un cervato por cada
dos hembras presentes en la población, las condiciones
del hábitat natural se consideran "buenas" desde
el punto de vista de calidad alimenticia del hábitat y
sanidad de la población en general.
Relaciones
hembras (madres): cervatos inferiores a 1:0.2, es decir, de un
cervato por cada cinco hembras adultas presentes, pueden ser indicadores
de una "baja" calidad de hábitat (nutrición
inadecuada), problemas de sobrepoblación o "alta"
incidencia de depredación.