Los
que han tenido la oportunidad de trabajar y recorrer esta región
durante los últimos 30 años, han podido constatar
cómo, paso a paso y año con año, se han incrementado
y mejorado los niveles poblacionales del venado cola blanca "texano"
y muchas otras especies de la fauna silvestre nativa de esta región.
Ver algunas especies que se consideraban de bajo nivel de población
como el "armadillo", "mapache", "puma"
o "león americano", "búho cornado",
cientos de aves canoras y de ornato y muchas otras especies de
la fauna silvestre regional; permiten concluir sin lugar a dudas,
que muchos de estos ranchos ganaderos diversificados, son hoy
en día verdaderas reservas regionales de la flora y la
fauna silvestre nativas de esta región.
Escuchar
frecuentemente reportes de observaciones de más "pumas"
e incluso algunos "ocelotes" Leopardus pardalis, que
eran especies realmente raras en los terrenos de estos ranchos,
confirman las enormes posibilidades que tiene este modelo de producción
ganadera, de hacer compatible la rentabilidad económica
de los ranchos con la conservación ecológica de
los matorrales nativos y su riqueza intrínseca de flora
y fauna silvestre.