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Conociendo al Oso Negro |
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Oso Negro. Ursus americanus Descripción.- De tamaño pequeño o mediano; la piel puede ser negra, café, negruzca o café canela y estas diferencias de color representan variaciones naturales dentro de la especie americanus; un "oso canelo" puede venir del mismo parto que un "oso negro". Los osos de esta especie son generalmente más pequeños que los grises y tienen las garras delanteras aparentemente más cortas. Distribución en México.- Bosques de pino-encino de la Sierra Madre Occidental llegando hasta el sur de Zacatecas; zonas desérticas montañosas del noreste de Sonora, Chihuahua, Coahuila y norte de Nuevo León; bosques y malezas de la Sierra Madre Oriental al sur de Nuevo León y Tamaulipas. Su distribución en algunos lugares se ha reducido como resultado del exterminio por la cacería y la modificación del hábitat; pero en general el oso negro ha persistido sorprendentemente en la mayor parte de su área en el norte de México. |
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Comportamiento.- Los osos negros adultos son de hábitos solitarios, excepto durante el corto período de apareamiento que ocurre al principio del verano, cuando las parejas andan juntas por varias semanas. Pero después se separan y entonces los osos se dedican intensamente a recolectar las nueces y bayas caídas, almacenándolas para el período de adormecimiento invernal. En las altas montañas de México los osos permanecen invernando varios meses, por lo menos durante diciembre, enero y febrero. Se dice que a menores alturas el período de adormecimiento es más corto y que algunos individuos pueden permanecer activos durante todo el invierno sin retirarse por completo. La opinión de Grinnell et al (1937:116) es que los osos se ocultan en invierno para escapar del período agudo de escasez de alimentos, lo mismo que para protegerse del frío, aunque en el norte de México a elevaciones menores de 1 600 m. un oso probablemente puede encontrar abundante comida durante todos los meses de invierno, por lo menos en años buenos. Un oso dormido no está exactamente aletargado, puesto que la temperatura de su cuerpo permanece normal y la intensidad de su metabolismo no se reduce notablemente. El animal está simplemente sumido en profundo sueño obteniendo su sustento de la gruesa capa de grasa que ha almacenado durante la abundancia de los meses de otoño, cuyo sueño se realiza en cuevas o madrigueras abrigadas, por lo general en las laderas calientes orientadas al sur. Al arribo de la primavera cuando el sol calienta, los osos dormidos se levantan flacos y hambrientos para reasumir sus hábitos normales. Apareamiento y reproducción.- En las cuevas invernales las hembras paren a sus hijos. Una hembra joven puede ser embarazada a los tres años de edad y generalmente en su primer parto tiene un solo ozesno; pero en los subsecuentes pare 2, 3 y raras veces 4, siendo dos el número normal. El período de gestación dura aproximadamente siete meses o un poco menos y los jóvenes nacen en enero; los ozesnos cuando nacen son muy pequeños (cerca de 250 g.), desnudos, sin dientes y generalmente indefensos; pero fácilmente encuentran las mamas de la madre y se desarrollan rápidamente, en tanto que la madre duerme satisfecha. En primavera cuando es tiempo oportuno para que la familia salga, los jóvenes están ya bien cubiertos de piel y son capaces de seguir a la madre y trepar a los árboles cuando se los ordenan los padres, siendo su peso, dos kilogramos aproximadamente en esta fase de su vida. Durante el verano, la hembra cría a sus hijos y los protege de posibles enemigos, de los cuales probablemente el más peligroso es el oso macho. La madre que ha tenido un nuevo parto no procrea otra vez durante el año, elude a los machos y vigila a su familla durante el otoño; suele guarecerse en una cueva para invernar con los hijos bien desarrollados de la estación anterior. Al segundo verano, cuando los oseznos son ya capaces de cuidarse por sí mismos, la hembra vuelve a reproducir, y por esto parece que la potencia reproductiva del oso negro es muy baja. Alimentación.- Los osos negros comen una gran variedad de alimentos vegetales y animales. Su dieta normal consiste en su mayor parte de frutos, nueces e insectos; docenas de excrementos de osos que se examinaron en las montañas del norte de México contenían principalmente residuos de manzanita y bellotas, lo que es indudablemente su principal alimento en el otoño. Los osos negros ocasionalmente causan daños en el maíz comiendo los elotes maduros. En las zonas donde hay osos se observan comúnmente los tocones y troncos astillados y rotos al buscar hormigas, y cuando ha hurgado en un hormiguero el oso permite a las hormigas enojadas que se acumulen en sus garras y entonces las lame y engulle de una sola vez. Otros alimentos son los chapulines, grillos y especialmente las abejas y su miel cuando puede conseguirlas. El oso negro no es enemigo de comer carne, pero no puede decirse que sea particularmente afecto a ella y que trate de conseguirla. Al buscar alimento debajo de las rocas y troncos caídos descubre algunas veces roedores y simplemente los aplasta con sus poderosas patas; raras veces algún oso persigue a un cervatillo o becerro para matarlo, pero no busca a los venados ya bien desarrollados o el ganado, a menos que ya hayan sido muertos anteriormente por alguna otra causa y estén, como carroñas, al alcance del oso. Algunas veces algún ejemplar ya muy viejo y sin dientes puede aprender a matar ganado, pero esto es un caso raro. En general los hábitos del oso negro no son perjudiciales para el interés humano y nunca será justificable exterminarlos con el pretexto de proteger el ganado doméstico, los animales silvestres, o la vida humana. Sólo puede ser necesario matar algún individuo que ocasionalmente se torne destructivo y peligroso, pero no a toda su población. Cacería.- La caza del oso con perros es un verdadero e interesante deporte. En los años 50's muchos buenos cazadores deportistas mexicanos y norteamericanos vinieron al norte de México cada otoño a cazar osos e incuestionablemente el oso negro es uno de los más importantes de los animales de caza mayor mexicanos. El oso negro no solamente debe protegerse como parte de la fauna nativa, sino que debe ponerse bajo una buena administración por su valor económico en el aspecto turístico. La conservación de los bosques y la limitación local de la caza son esenciales para la preservación del oso negro, pues debido a su baja potencia reproductiva, probablemente no más de una cuarta o quinta parte de la población de oso negro se deberá cazar cada año. |
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