| Distribución
en México: Serranías de Baja California, principalmente
en las zonas de bosque boreal y de pino-encino.
Comportamiento:
Las bandadas de invierno generalmente son pequeñas, seis
a doce aves es el tamaño normal, cuyas unidades sociales
se forman a fines del verano en las áreas de reproducción
y mantienen su homogeneidad durante la migración que montaña
abajo hacen durante el invierno, lo mismo que en su viaje de regreso
a la cresta de las montañas y entonces se desintegran formándose
las parejas reproductivas.
La migración
de la codorniz de montaña se efectúa caminando en
su mayor parte aunque en ocasiones las aves vuelen para cruzar los
cañones y parece que cada grupo tiene una ruta tradicional
de migración, que pasa de padres a hijos; así, los
supervivientes de una parvada de invierno regresarán a su
área de reproducción familiar por la misma ruta que
siguieron al bajar, y por ella guiarán a sus hijos el siguiente
otoño.
En sus áreas
tanto de invierno como de verano, la codorniz de montaña
muestra una decidida preferencia por la maleza espesa, nunca se
aventura lejos de ella y cuando se le espanta se aleja corriendo
entre la espesura en lugar de volar o esconderse, por cuya razón
esta no es una especie de caza favorita.
Apareamiento
y reproducción: En Baja California, el apareamiento ocurre
en marzo o a principios de abril y la anidación comprende
del 29 de marzo al 28 de mayo, de acuerdo con la información
reunida por Bent (1932). El reclamo para el apareamiento es un silbido
claro que baja ligeramente de intensidad antes de terminar y cuando
el macho encuentra su pareja silba ya muy pocas veces. Las parejas
permanecen juntas durante todo el período de reproducción;
los nidos se colocan en el suelo ocultos generalmente entre la vegetación
de poca altura y con frecuencia protegidas bajo una roca o en troncos
caídos. La nidada normal es de 8 a 12 huevos, los que son
de un color rojizo opaco y miden aproximadamente 34 por 27 mm.,
siendo el período de incubación de 21 días
(Bent). Como en la de las aves de caza, la codorniz de montaña
produce una sola nidada al año, pero si el primer nido es
destruido, hacen un segundo intento, y algunas veces hasta un tercero,
el cual produce polluelos que son incubados al final del verano.
Al principio, los polluelos se alimentan principalmente de insectos
que ellos mismos capturan, pero conforme crecen su dieta se modifica
incluyendo materiales vegetales; los pollos duermen en el suelo
como lo hacen ordinariamente los adultos y los padres están
constantemente alertas para vigilarlos abrigándolos por la
noche y avisándoles cuándo deben dispersarse y esconderse.
Si se logra una nidada grande hasta que los polluelos llegan a la
edad adulta, esta familia probablemente será una parvada
de invierno, pero las parejas que no tienen éxito en la reproducción,
se combinan con familias pequeñas.
Alimentación:
La codorniz de montaña se alimenta de semillas y frutas de
una gran variedad de plantas como la manzanita, cerezas silvestres
y uva silvestre y de muchas otras hierbas y malezas. La codorniz
de montaña rasca y cava conforme se alimenta y algunas veces
descubre y come muchos bulbos de plantas y tubérculos.
Cacería:
Aunque la codorniz de montaña es una ave encantadora agregada
a la avifauna de Baja California, se caza muy poco y no puede llamársele
estrictamente como una importante especie de caza. Sin duda es menos
abundante ahora que anteriormente debido al severo sobrepastoreo
de las Sierras de Juárez y San Pedro Mártir.
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