Conociendo a la
codorniz de Montaña

Descripción: Esta es una codorniz fácilmente distinguible por su negro penacho alto y recto (70 a 100 mm.), formado por dos plumas angostas; parte alta de la cabeza, nuca del cuello y pecho gris acero; garganta castaño, separado del gris por una línea blanca que pasa bajo la base del pico hasta cada uno de los ojos o partes bajas laterales del cuello, dorso, alas, rabadilla y cola, color olivo; abdomen y costados castaño con una fila de líneas blanco y negras en cada lado; cubiertas inferiores de la cola negras; pico negro; patas y piernas color negruzco; los sexos son de apariencia Y tamaño similar.

Medidas: ala plegada, 129 a 139 mm.; cola, 76 a 92 mm.; pico, 14 a 16 mm.; tarso 32 a 37 mm. Peso, 200 a 290 g.


codorniz de montaña
greortyx picta

Otros nombres: mauntain quail

Distribución en México: Serranías de Baja California, principalmente en las zonas de bosque boreal y de pino-encino.

Comportamiento: Las bandadas de invierno generalmente son pequeñas, seis a doce aves es el tamaño normal, cuyas unidades sociales se forman a fines del verano en las áreas de reproducción y mantienen su homogeneidad durante la migración que montaña abajo hacen durante el invierno, lo mismo que en su viaje de regreso a la cresta de las montañas y entonces se desintegran formándose las parejas reproductivas.

La migración de la codorniz de montaña se efectúa caminando en su mayor parte aunque en ocasiones las aves vuelen para cruzar los cañones y parece que cada grupo tiene una ruta tradicional de migración, que pasa de padres a hijos; así, los supervivientes de una parvada de invierno regresarán a su área de reproducción familiar por la misma ruta que siguieron al bajar, y por ella guiarán a sus hijos el siguiente otoño.

En sus áreas tanto de invierno como de verano, la codorniz de montaña muestra una decidida preferencia por la maleza espesa, nunca se aventura lejos de ella y cuando se le espanta se aleja corriendo entre la espesura en lugar de volar o esconderse, por cuya razón esta no es una especie de caza favorita.

Apareamiento y reproducción: En Baja California, el apareamiento ocurre en marzo o a principios de abril y la anidación comprende del 29 de marzo al 28 de mayo, de acuerdo con la información reunida por Bent (1932). El reclamo para el apareamiento es un silbido claro que baja ligeramente de intensidad antes de terminar y cuando el macho encuentra su pareja silba ya muy pocas veces. Las parejas permanecen juntas durante todo el período de reproducción; los nidos se colocan en el suelo ocultos generalmente entre la vegetación de poca altura y con frecuencia protegidas bajo una roca o en troncos caídos. La nidada normal es de 8 a 12 huevos, los que son de un color rojizo opaco y miden aproximadamente 34 por 27 mm., siendo el período de incubación de 21 días (Bent). Como en la de las aves de caza, la codorniz de montaña produce una sola nidada al año, pero si el primer nido es destruido, hacen un segundo intento, y algunas veces hasta un tercero, el cual produce polluelos que son incubados al final del verano. Al principio, los polluelos se alimentan principalmente de insectos que ellos mismos capturan, pero conforme crecen su dieta se modifica incluyendo materiales vegetales; los pollos duermen en el suelo como lo hacen ordinariamente los adultos y los padres están constantemente alertas para vigilarlos abrigándolos por la noche y avisándoles cuándo deben dispersarse y esconderse. Si se logra una nidada grande hasta que los polluelos llegan a la edad adulta, esta familia probablemente será una parvada de invierno, pero las parejas que no tienen éxito en la reproducción, se combinan con familias pequeñas.

Alimentación: La codorniz de montaña se alimenta de semillas y frutas de una gran variedad de plantas como la manzanita, cerezas silvestres y uva silvestre y de muchas otras hierbas y malezas. La codorniz de montaña rasca y cava conforme se alimenta y algunas veces descubre y come muchos bulbos de plantas y tubérculos.

Cacería: Aunque la codorniz de montaña es una ave encantadora agregada a la avifauna de Baja California, se caza muy poco y no puede llamársele estrictamente como una importante especie de caza. Sin duda es menos abundante ahora que anteriormente debido al severo sobrepastoreo de las Sierras de Juárez y San Pedro Mártir.