El 6 de
mayo de 2007, a las 8:50 a. m. me llamó mi amigo Salvador Fuentes,
Director de la Dirección Atizapán de la Asociación
Queretana de Cetrería A. C. para avisarme que por lo menos dos
de los 4 huevos de aguilillas de Harris que tenía en proceso
de incubación en sus instalaciones, estaban a punto de eclosionar.
Aquella
mañana, a las 10:14 a. m. se hizo realidad éste sueño,
largamente acariciado por Salvador y sus más íntimos colaboradores.
Este fue
el resultado del esfuerzo realizado en solidaridad de mi inseparable
amigo Tomás (Alberto de Ávila), mi compadre Venancio Marín
y mis ahijados Gabriel y Salvador Marín. Quienes me ayudaron
a atender a la pareja reproductora, durante todos estos años.
Confesó Salvador.
Unas horas
después el segundo polluelo salió del cascarón,
pero con alguna complicación. Esperemos que la oportuna intervención
de Salvador que le hizo de comadrona, sea suficiente para que se logre
el pichón. El futuro de los otros dos huevos se sabrá
en pocos días cuando lleguen el momento de que eclosionen.
La comunidad
mexicana de cetreros, le da la más cordial bienvenida a este
pichón de aguililla, pues con seguridad, bajo la dirección
de un gran maestro halconero como Salvador, antes de que concluya este
año, será una excelente ave de cetrería.
¡En
hora buena, Salvador!