Halcones, Leyendas y Halconeros Legendarios.

Por Eduardo Rivera.


Al ir redactando las reseñas de los eventos organizados por "Falcon Fest" he ido recordando muchas cacerías realizadas con aves de presa. Pero hubo un lance que no quisiera dejar en el tintero.

Se trata de un vuelo que presencié en compañía de mi hermano Alberto, en una cacería de faisanes con el legendario halconero Gerald Richards y Farrah, su halcón de las praderas, antes de que este binomio que se convirtiera en una "leyenda" por haber sido el campeón, dos veces consecutivas del Pigeon Derby en 1979 y 1980.

Una tarde, en diciembre de 1979, Gerald decidió llevar a Farrah a volar hasta Elberta, Utah.

Hoy iremos más lejos de lo acostumbrado, al mejor cazadero que conozco para faisanes cerca de Provo. Dijo Gerald, mientras manejaba a "La Bamba" una vieja camioneta TOYOTA que le sonaba todo, menos el radio y el claxon, como presagio de que habríamos de ver algo fuera de lo común, aún para un halconero tan experimentado como Gerald.

La cantidad de faisanes que habitan los campos agrícolas de aquel lugar, raya en lo increíble.

Nos llevó cortos minutos descubrir una parvada de faisanes en un alfalfar, éstos estaban en una parte donde la alfalfa estaba recién podada.

Gerald le quitó a Farrah; lonja, tornillo y caperuza, levantó el puño izquierdo y el halcón salió volando rumbo a donde se encontraban los faisanes, los que estaban ajenos, hasta ese momento, al halcón que volaba directamente hacia ellos, con cada aletazo, Farrah fue ganado más y más altura, para que cuando llegara el momento de atacar, lo hiciera con suficiente fuerza y velocidad.
Con una mueca, Gerald expresó que las cosas no iban a salir como él había planeado.

Ya los vio. Exclamó el halconero con voz apagada por la desilusión. Refiriéndose a que Farrah había descubierto a los faisanes, antes de que estos se ocultaran de la vista de su halcón, Pues él esperaba que con el halcón en vuelo, los faisanes se escondieran, dando así oportunidad de reubicarlos con la ayuda de Buck-Shot, su spaniel bretón y levantarlos a perro puesto.

Cuando llegó el momento de la verdad, Farrah comenzó su ataque en picado y los faisanes en vez de volar, decidieron correr. Volando al ras del suelo, Farrah golpeó al gallo de parvada en la primera pasada. Mientras el gringo decía: -Ring neck rats… (-Ratas de collar…) refiriéndose a los faisanes de manera peyorativa. Entonces mientras Farrah remontaba para ganar altura y volver a la carga, los faisanes siguieron corriendo hasta alcanzar refugio en una parte donde la alfalfa no había sido podada todavía.

El de las praderas se mantuvo esperando en la herida, volando en círculos muy cerrados, pero en cada torno se ponía más alto.

¡Ahora! Dijo Gegarld. Y salimos corriendo después de soltar a Buck-Shot. Este comenzó a trabajar, como si adivinara dónde quería su amo que buscara a los pájaros.Tan pronto entramos al campo de alfalfa, el spaniel se puso en muestra y se quedó firme hasta que llegamos a donde estaba puesto.

Entonces Gerald me indicó que caminara enfrente de la nariz del perro, lo que provocó que un una gallina de faisán se levantara en un vuelo casi vertical al principio, para luego continuar rumbo a una parcela contigua que estaba sin cultivar.

Buck-Shot corrió tras el faisán, mientras que Gerald emocionado gritaba: -Death pheasant, death pheasant! (-¡Faisán muerto, faisán muerto!) Eso porque éste gringo nunca aprendió a hablar castellano en la "Sorbona" de Alvarado, Veracruz. Sino hubiera gritado: -¡Al faisán ya se lo cargó la chin… huesuda!

Farrah cayó en picada, para acuchillarlo de un trancazo que le hizo morder el polvo.

Debido a que el bretón iba corriendo muy cerca, tras el faisán, llegó antes que el halcón, lo cobró y comenzó a correr con el faisán en el hocico hacia nosotros.

Entonces Farrah, sin ninguna consideración para su compañero de cacería, con un golpe en el mero hocico, se lo arrebató de una pasada. El perro se echó al instante y se mantuvo inmóvil, pero sin volver a tocar la presa del halcón, entonces Farrah aterrizó sobre su faisán, lo trabó por el cuello y empezó a desplumarlo. ¡Qué cuadro! ¡Digno del pincel del mejor pintor!

Nos acercamos y Gerald levantó del suelo a Farrah, con todo y faisán, le hizo la cortesía y la encaperuzó, con intención de volverla a volar una vez más.

Al cruzar el campo de alfalfa, cuando caminábamos de regreso a "La Bamba", Buck-Shot salió disparado, tras un bellísimo faisán macho inválido y después de una divertida persecución, lo alcanzó y se lo llevó a Gerald. Cuando el perro le entregó el faisán a su amo, éste ya estaba muerto.

Viendo los acontecimientos en retrospectiva, dedujimos que se trataba del mismo faisán que Farrah había atacado al comienzo del lance y del golpe le fracturó un ala.

¿Dos faisanes en un mismo lance? ¡Parece increíble!
No todos los halconeros mexicanos tuvieron el privilegió de ser amigo de Gerald Richards. el creador de los Sky Trails, pero sí tienen la suerte de disfrutar de su legado, de los torneos de altanería.

Falcon Fest acaba de llevar a cabo uno con mucho éxito, "La Copa Alto Vuelo, Querétaro 2007" y es en estos eventos, donde se están forjando los halcones leyendas y los halconeros legendarios de la cetrería mexicana.

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